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 ANIMALES INVERTEBRADOS - CNIDARIOS 

CNIDARIOS

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ANÉMONAS, viajando en la corriente

ANÉMONAS, viajando en la corriente

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CORALES BLANDOS Y PLUMAS DE MAR

CORALES BLANDOS Y PLUMAS DE MAR

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Grupo de animales marinos y carnívoros, también muy primitivo, que abarca una gran variedad. De hecho, son tan diversos que lo único que tienen en común es que son urticantes. En sus tentáculos o en los pólipos poseen unas células llamadas cnidocitos, que se "disparan"  inoculando sustancias tóxicas ante amenazas para defenderse o para capturar a sus presas paralizándolas. De ahí viene el nombre de esta familia, ya que knidos significa ortiga en griego.

cnidos webb.jpg

Los cnidocitos, el arma secreta de estos animales, son cápsulas con un filamento hueco y enrollado en espiral que puede salir al exterior a gran velocidad si recibe el estímulo adecuado. Posee minúsculas espinas y muchas veces también es pegajoso, pero cada cnidocisto solo puede ser disparado una vez, después el animal deberá formar otro nuevo. Estos mini-arpones venenosos se distribuyen en gran número por los tentáculos y la zona de la boca. Su mecanismo de disparo es uno de los procesos celulares más rápidos que se conocen, ya que se descarga en milisegundos a una velocidad que llega a los 2 metros por segundo.

Son animales con simetría radial, es decir, su cuerpo crece en diferentes planos o ejes, lo que les permite relacionarse con el entorno en cualquier dirección, algo que resulta especialmente útil cuando se vive fijado en los fondos.

 

Otra característica típica de los cnidarios es que muchos tienen una doble vida, adoptan formas muy diferentes durante su crecimiento y, para ello,  sufren una metamorfosis a lo largo del ciclo vital; pero ni siquiera en esto coinciden todos. El ciclo habitual es que, tras una primera fase fijados al suelo (como pólipos), se desprendan para tener una vida libre en forma de medusa.

ciclo de los cnidariob.jpg

En la ría de Vigo, en cambio, abundan los cnidarios que mantienen una forma de pólipos sésiles (fijados al sustrato) durante toda su vida, es decir, sin transformarse en medusas. Estas formas de vida más "caseras" que han decidido establecerse en nuestros fondos son numerosas y variadas, se distribuyen compitiendo por el espacio junto a esponjas, algas y briozoos.

Son muchas las relaciones de simbiosis que establecen los cnidarios. Las anémonas , por ejemplo, es habitual que se adhieran a otras formas de vida que les proporcionen movimiento, como las conchas de los ermitaños o las grandes algas. Pero a su vez son empleadas como protección por muchas otras formas de vida como sucede con pequeñas gambas o con los cangrejos araña. Incluso hay especies, como la anémona común, que puede tener algas viviendo en su interior, una particular relación en la que la anémona aporta un lugar seguro en el que vivir y las algas, a través de la fotosíntesis, energía gratis.

Cangrejo araña bajo anémona
cangrejo araña anemona viridis

La mayoría de los cnidarios se alimentan de zooplancton (pequeños animales que viven suspendidos en la columna de agua), aunque las anémonas a menudo tienen tamaño suficiente como para capturar y comer peces pequeños y otros invertebrados. Pero la cadena trófica continúa y los cnidarios también tienen depredadores, entre los que destacan los nudibranquios y otros moluscos con concha. Es habitual que estos pequeños depredadores adquieran los llamativos colores de los cnidarios de los que se alimentan.

Simnia spelta gorgonia leptogorgia sarmentosa
Simnia sobre gorgonia

El escalón que ocupan en la cadena trófica y sus múltiples interacciones, especialmente como lugar de refugio, reflejan su importancia a nivel ecológico dentro del equilibrio del ecosistema marino. Si eliminamos de la ecuación a los cnidarios, alteramos la existencia de otras especies que dependen de ellos, de forma que, no solo faltaría el alimento de muchos moluscos, sino que dejarían de albergar a numerosos y pequeños crustáceos que, a su vez, sirven de alimento a animales de mayor tamaño como el pulpo. Algunas especies además, como anémonas y gorgonias establecen poblaciones extensas con una elevada densidad de individuos y dan lugar a micro-ecosistemas a su alrededor.

Para hacer más sencilla su identificación, podríamos clasificarlos de la siguiente manera:

 

                                                                                           Hexacorales : anémonas, coralimorfos y corales taza

                                                           ANTOZOOS           

                                                                                           Octocorales : gorgonias, corales blandos y plumas de mar

                                                 

                                                                                           Ceriantos : también conocidos como anémonas tubo

                 

                  CNIDARIOS                   HIDROZOOS: helechos de mar, velas de mar, sifonóforos 

                                                           ESCIFOZOOS: medusas típicas

                                       

                                                           ESTAUROZOOS: medusas de fondo

                                                           CUBOZOOS: cubomedusas

                                                           MIXOZOOS: parásitos microscópicos de gusanos, briozoos y peces

- los Hexacorales (ANTOZOOS), probablemente las más conocidas y también las más numerosas de este grupo. Sólo tienen fase de fijación al suelo y su cuerpo consiste en un "tronco" musculoso que en la parte inferior se adhiere a las rocas con un disco basal, y en la superior, tiene el disco oral, con numerosos tentáculos urticantes dispuestos alrededor de la boca. Este tronco tiene muchas cámaras interiores que se disponen siempre en un número múltiplo de seis (de ahí el nombre de hexacoralarios). Pueden ser solitarias o formar extensiones de muchos ejemplares.

anémona galicia

- los Octocorales (ANTOZOOS) también son animales que viven fijos en el sustrato, pero dan lugar a formas ramificada o crecen como bulbos carnosos.

La característica que define a este grupo son los múltiples pólipos que asoman por toda la superficie de la estructura. Estos pólipos son pequeños y siempre terminan con ocho tentáculos plumosos (de ahí el nombre de octocoralarios).

Son animales coloniales, cada pólipo es un ser independiente pero interconectado con los demás por un esqueleto común. De manera que, cuando vemos una anémona estamos viendo un animal, pero cuando observamos una gorgonia o un cenoiro (octocorales) vemos muchos animales unidos formando un todo.

gorgonia galicia

- los Ceriantos (ANTOZOOS), también conocidos como anémonas tubo, son muy similares a estas pero, habitualmente de mayor tamaño y se caracterizan por disponer de dos tipos de tentáculos (que no pueden retraer): los tentáculos orales, en la parte interior del disco, que son de menor tamaño y los tentáculos exteriores, más largos y anchos, que rodean el disco.

Los ceriantos viven en los fondos arenosos enterrando parte de su cuerpo para anclarse y crean alrededor de su cuerpo un tubo protector en el que cobijarse ante circunstancias adversas. Suelen ser solitarios y de coloración variable.

cerianto galicia

- los HIDROZOOS también son coloniales y de aspecto peludo. Suelen tener fase de pólipo y de medusa, aunque predomina la de pólipo; y normalmente buscan zonas iluminadas para crecer. Su aspecto puede ser similar al de algunas algas y, sobre todo, al de algunos briozoos , aunque también los hay conocidos como helechos de mar, que se parecen más a plumas. Junto a esponjas y briozoos, son los animales que más abundantemente cubren las rocas

Hidrozoo galicia

- los ESCIFOZOOS, en  su fase adulta, como medusas libres, son más fáciles de observar en la playa que buceando, aunque cada vez son más escasas. Su desarrollo sigue el sentido opuesto a la mayoría de especies marinas (que tras un fase inicial de larva nadadora acaba regresando al fondo del mar para vivir como adulto fijado al fondo), ya que sus larvas se fijan al sustrato para crecer como pólipos que darán lugar a las medusas adultas de vida libre.

medusa galicia

- los ESTAUROZOOS, pequeños animales con forma de copa que viven fijos a los fondos marinos (tanto en la fase de pólipo como en la de medusa, que es la que vemos), especialmente en algas. Son solitarias y siguen ciclos de vida anuales, siendo más abundantes en primavera y verano. 

medusa galicia
 

HEXACORALES 

Las encontraremos con mucha frecuencia sobre las rocas, tanto aisladas como formando grandes grupos y por lo general en puntos poco profundos (no suele encontrarse a más de 20 metros).

Es la anémona más grande de las que hay habitualmente en la ría. Su tronco cilíndrico y ancho puede llegar a los 10 cm. de alto y tiene en la parte superior seis coronas de  tentáculos urticantes (unos 200) muy largos y acabados en punta , lo que hace que no sea fácil ver el cuerpo de la anémona.

De pequeño tamaño unos 2 o 3 cm de diámetro, aunque puede llegar a alcanzar los 5 cm.

Del estrecho cuerpo cilíndrico blanco surgen unos 100 tentáculos del mismo color, lo que contrasta con el interior del disco cuyo color va del amarillo pálido al naranja intenso. Aunque pueden aparecer también ejemplares completamente blancos.

Los tentáculos son cónicos, más fuertes y anchos en la base y se van "afilando" en los extremos.

Actinothoe sphyrodeta anémona huevo frito
anémona común cnidario Anemonia viridis
anémona actinia cnidario actinothoe sphyrodeta
anémona común cnidario Anemonia viridis
Actinothoe sphyrodeta P2140146b.JPG

También hay anémonas que viven en la arena. Poseen un tronco largo y fuerte que les permite enterrarse para anclarse a los fondos y desde allí esperar disimuladamente a que pase una víctima de sus poderosas fauces.

Los pictos, pequeños peces de fondo que acostumbran a vivir en grupo sobre la arena, son una de las víctimas preferidas de esta depredadora. Merece la pena esperar un rato observándola, ya que no es raro que capture algún pez desprevenido. En apenas unos segundos lo tragará entero tras haberlo paralizado con su veneno.

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Anemonactis mazeli
Anemonactis mazeli

Se reproduce sexualmente, y resulta bastante espectacular asistir al acontecimiento. 

Presentes sobre todo a partir de 15m, en puntos que dispongan de extensiones de arena próximas  a bajos rocosos, como Zenoiros, Frapelo o Cabo de mar.

Cuando deja ver su corona al contraerse para comer las presas, muestra su característico dibujo de líneas blancas que van como radios desde la boca a los tentáculos. Al  elevarse durante la liberación de gametos, podemos apreciar también su tronco anaranjado.

Es el caso de esta anémona, con un tronco de 12 cm se entierra en la arena y solo asoma su corona de 20 tentáculos, pocos, pero muy potentes, con los que capturan los pequeños peces con suma facilidad.

Es sencillo identificarla, ya que, además de aparecer en la arena y ser blanca, sus tentáculos tienen un característico estrechamiento cerca de la punta. Lo que no es tan fácil es verla, ya que se mimetiza bien con los colores del fondo. Muchos ejemplares presentan manchas alargadas oscuras en los tentáculos que les ayudan aun más en su camuflaje.

En superficies propicias, como, por ejemplo, sobre la abundante capa de mejillones que recubre la parte sumergida del faro de Cabo de mar. También aparecen  en pequeños grupos en las paredes de roca vertical y oquedades , aunque los ejemplares se dispersan un poco y no se amontonan tanto como sucede con otras anémonas coloniales.

Podemos verlas en Cabo de mar, Frapelo, Islas Cíes, o el pecio Ivy

Se encuentran con mucha frecuencia como pequeños individuos aislados, pero pueden aparecer formando grandes densidades (ya que, al igual que la anémona común se reproducen por división longitudinal). 

A través del blanco translúcido pueden observarse los filamentos de defensa que guardan en su interior, llamados acontios. Cuando se ven amenazadas los liberan, pudiendo extenderlos hasta 3 o 4 veces su tamaño en reposo, y al entrar en contacto con su "enemigo" (generalmente otras anémonas con las que compite por el espacio), la punta del acontio se suelta y queda fijada al oponente, produciéndole necrosis.

Al cerrarse, replegando los tentáculos, el tronco adquiere una forma abombada y blanca, con estrías longitudinales de color ocre

Por eso, buscan refugio entre esta maraña gran cantidad de animales como algunos camarones (Periclimenes sagittifer), las nécoras o el cangrejo araña (Inachus phalangium).

 

Presente en todos los puntos de la ría no muy profundos. Son especialmente abundantes en Viños (Islas Cíes) y en Cabo Home, lugares en los que podemos encontrar grandes y densas extensiones de ejemplares de estos cnidarios.

Con los tentáculos extendidos pueden alcanzar un diámetro de 30 cm. 

Abundan en las zonas expuestas a las corrientes, y su boca se sitúa en el centro del disco superior del tronco, entre los anillos de tentáculos.

Suele ser de color blanquecino o verdoso, y la punta de los tentáculos puede tener coloraciones casi fosforitas en tonos rosas o lilasEl color verdoso y las llamativas puntas de colores se deben a la presencia de unas algas unicelulares en su interior (zooxantelas) con las que conviven en simbiosis.

Habitualmente se reproducen dividiéndose longitudinalmente, por lo que es habitual encontrar extensiones de muchos individuos juntos. De hecho, estas extensiones numerosas, suelen acoger ejemplares de menor tamaño, menor cantidad de tentáculos y color grisáceo; mientras que los ejemplares que crecen más aislados sobre rocas o algas alcanzan mayor tamaño y colores más vivos.

También pueden reproducirse de manera sexual y podremos encontrar las diminutas crías, a veces de apenas medio centímetro, sobre la zostera y algunas algas verdes como los candelabros. Pese a su tamaño, ya lucen brillantes colores.

A diferencia de otras anémonas, no es capaz de retraer sus tentáculos en el interior del tronco.

 
anemona cnidario tomate de mar Actinia equina

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Aunque pueden aparecer en inmersiones a poca profundidad el mejor lugar para observarlas son las rocas de la playa. Son de talla media, unos 6 cm de diámetro y hasta 8 de alto, aunque puede alcanzar tamaños algo mayores.

Es la anémona más común en zonas intermareales. Cuando la marea está alta, al quedar sumergidas en el agua, extienden sus tentáculos para captar partículas que les sirvan de alimento. Con la marea baja, quedan al descubierto y retraen los tentáculos adquiriendo la típica forma de tomate que les da nombre.

Emparentadas con los tomates de mar encontramos a las anémonas fresa, que añaden pintas verdes sobre el rojo intenso. También se pueden observar en las rocas intermareales.

Suelen ser algo más grandes que los tomates, llegan a los 8 - 10 cm de diámetro.

Los tentáculos son de color rojo uniforme, mientras la columna presenta pequeñas pintas sobre el fondo rojo. Aunque lo más frecuente es que éstas manchas sean verdes, también pueden ser amarillas o azules.

anemona cnidario tomate de mar Actinia equina
Actinia fragacea anémona fresa

Es muy similar al tomate de mar, incluso puede presentar una coloración roja muy parecida, pero hay algunos rasgos que nos ayudarán a diferenciarlas, ya que en el tomate de dos colores:

- menor tamaño (4 cm de diámetro y 6 de altura)

- disco oral (zona en la que se sitúa la boca) más amplio

- coloración más oscura en el tronco que en el disco (especialmente claro)  y los tentáculos

- tentáculos ligeramente translúcidos

- puede aparecer en grupos

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anemona cnidario fresa de mar Actinia fragacea
Actinia fragacea anémona fresa
Actinia equina - sifonoglifo  P4130397---.JPG
Calliactis parasitica P3160036b.JPG
P4130481.JPG

Como los tomates y fresas, viven sujetas a las rocas, desde el intermareal a los 20 metros de profundidad. Pueden aparecer solas, como los tomates o formando pequeños grupos.

Sólo la hemos encontrado en zonas de intermareal.

También poseen acrórragos (verrugas bajo los tentáculos) azules y siempre muestran una fina línea azul rodeando la base del tronco, justo donde se fija a las rocas.

Su reproducción es muy curiosa y se lleva a cabo igual que en los tomates de mar: son anémonas con sexos separados que realizan fecundación interna y a través de huevos. Cuando las larvas salen de los huevos, una anémona adulta las absorbe para que permanezcan en su interior hasta que se hayan desarrollado y salgan finalmente al exterior completamente formadas.

Presentan tonalidades en color rojo, anaranjado o marrón.

Durante mucho tiempo se pensó que era una variante del tomate de mar, pero en los años 80, con el avance de las técnicas, se demostró que sus diferencias genéticas y ecológicas las convertían en especies diferentes. Además siguen patrones de distribución y crecimiento diferentes. También difieren en la reproducción, ya que las fresas de mar son ovíparas.

El mejor lugar para verlas es la playa. Debemos buscar entre las rocas cuando baja la marea.

Este es el motivo de que, salvo que sean clones de su propia reproducción, no encontraremos otras anémonas a su alrededor.

Al igual que sucede en el tomate de mar, es frecuente que presenten una anillo de verrugas azules en la base de los tentáculos. Se trata de los acrorragos, que están cargados de nematocistos (células urticantes). Cuando estas vesículas entran en contacto con anémonas de otro clon o de diferente especie, se hinchan y se alargan para "atacar" a su oponente. Esta acción puede repetirla varias veces y produce zonas de necrosis sobre la otra anémona.

Como curiosidad destacar que su forma de reproducción es diferente a otras anémonas, no se dividen, su reproducción es sexual e interna y son vivíparas, cuando las nuevas y pequeñas anémonas han madurado, salen al exterior completamente formadas por la boca de la "anémona madre" (ver tomate de dos colores).

Además de en las playas, podemos encontrarlas a poca profundidad en las Islas Cíes y en Cabo Home.

En ocasiones las encontramos con manchas o ribetes azules rodeando la corona de tentáculos (ver anémona fresa) o la base del tronco.

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Resulta interesante verlas cuando están en el límite de la superficie de la marea, ya que retraen y extienden sus brazos en función de que el agua las cubra o no.

Son de color rojo intenso, a veces también marrones (bastante frecuentes también en la intermareal), anaranjadas o verdes, y, generalmente, presentan solo un color uniforme, aunque pueden combinar dos. 

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Otra anémona que vive en la arena, aunque puede crecer también sobre rocas, es la dalia. De vistosos e intensos colores, que pueden variar enormemente de un ejemplar a otro, casi siempre siguiendo un patrón en el que el disco suele ser más oscuro que en los tentáculos. 

Rojos, verdes, grises, azules, blancos, naranjas o amarillos pueden combinarse de diferentes maneras en estos bellos cnidarios.

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Es una de las anémonas que combina más colores de la ría, y eso, aquí, es decir mucho. Con unos 6 cm de diámetro (mucho más pequeña cuando se encuentra en la zona  intermareal) recorre una amplísima gama de colores.

Su disco habitualmente muestra la boca en verde con el centro fucsia y alrededor diferentes tonos de marrones, ocres, rojos o verdes colorean el resto.

Aulactinia verrucosa P3090367b.JPG

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Urticina felina anémona dalia

Suele sujetarse a las rocas, y uno de los lugares más habituales para encontrarlas es en los puntos de encuentro entre las rocas y la arena.

Generalmente aparece en  puntos poco profundos como Viños o punta Subrido, pero es posible encontrar ejemplares de pequeño tamaño en las charcas de la intermareal y también a mayores profundidades.

Los tentáculos, normalmente más de 48 (pero siempre en múltiplos de 6), son color crema, con pequeñas franjas y manchas grises o verdosas. 

La columna, que suele estar enterrada, está recorrida por seis líneas longitudinales blancas entre las que discurren hileras de verrugas no pegajosas grises o rosas oscuro. Son éstas las que le dan el nombre, aunque sólo podremos apreciarlas si la anémona se recoge y retrae sus tentáculos.

La columna, que suele estar enterrada, luce verrugas grises diseminadas y pegajosas.

Puede aparecer en lugares poco profundos, como Viños, o a más de 15 m, en puntos como Frapelo.

Se diferencian de otras anémonas porque sus tentáculos son cortos y robustos. Casi siempre muestran dos colores , uno en la base del tentáculo y otro en la punta, pero también pueden tener un color uniforme. 

Lo mismo sucede con el disco, puede presentar un color uniforme pero casi siempre un dibujo similar a un sol (círculo del que salen radios) de dos colores alternos.

De forma alargada y unos 10 cm. de alto. Su cuerpo es rugoso, de color crema y marrón o granate a franjas verticales mientras que los tentáculos, ¡que llegan a 700!, son finos y cortos. Aunque, en realidad, pueden presentan muchas más combinaciones de diferentes colores (amarillos, rosas, blancos).

Sus tentáculos tienen pequeñas manchas diseminadas, algunas más grandes y oscuras, otras pequeñas y de color blanco brillante.

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Pese a su nombre no es parasitaria. A menudo aparece sobre las conchas de cangrejos ermitaños, pero su relación es de comensalismo. Mientras la anémona espanta a los depredadores de los cangrejos con su poder urticante, éstos le proporcionan transporte para facilitar su alimentación.  En ocasiones aparecen varias de estas anémonas sobre un mismo ermitaño. Son ellas mismas las que se enganchan a las conchas, sin ayuda de su hospedador.

Pagurus bernhardus P1222856.JPG

Además de vivir sobre los caparazones de cangrejos ermitaños (concretamente de la especie Pagurus bernhardus), podemos también encontrarlas en las conchas de bivalvos y, con mucha frecuencia, sobre las rocas.

Pueden expulsar hilos tóxicos, pegajosos y blanquecinos, los acontios, bien para inmovilizar presas o  como defensa.

 

Parecen anémonas, pero no lo son, pertenecen a los coralimorfos. Pequeños animales de entre 1 y 2 cm. de diámetro y 2cm de altura, con tres anillos de tentáculos terminados en mini esferas (acrosferas).

Cada ejemplar suele presentar varios colores, todos muy vistosos. Normalmente el cuerpo tiene un color, los tentáculos otro y las acrosferas otro, pero siempre hay un color dominante, que puede variar del verde o amarillo al rosa, púrpura o rojo...

Este pequeño animal que parece una anémona es en realidad un coral duro, sus paredes segregan carbonato cálcico que forma un esqueleto exterior (corallum), con el que se fijan a las rocas, en lugar de hacerlo con un pie carnoso, como las anémonas.

Cuando no está alimentándose o si siente alguna amenaza, esconde sus tentáculos en el interior de este "caparazón" para protegerse.

Caryophyllia smithii P3240204b.JPG
anémona coral taza Caryophyllia smithii

Otro coral duro, de entre 1 y 2 cm y con un llamativo e intenso color naranja en su parte central.

De ahí parten 48 tentáculos translúcidos, adornados por pequeñas marcas amarillas que parecen purpurina, pero que en realidad son sus células urticantes. Estos tentáculos carecen de esferas en el extremo, al contrario que en el otro tipo de coral taza, pero terminan en un tono amarillo más brillante.

anémona coral taza Balanophyllia regia
anémona coral taza Balanophyllia regia

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Corynactis viridis anémonajoya
anémona coral taza Caryophyllia smithii

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anémona coral taza Balanophyllia regia

      EXPANDIDO            -        RETRAÍDO

        EXPANDIDO            -        RETRAÍDO

Ese filamento está cargado de cnidocitos urticantes que emplea para defenderse. Se esconde en el interior del tronco y puede sacarlo por la boca o por unos agujeros especiales en la pared del cuerpo.

Presente en puntos poco profundos, aunque no tan abundante como el coral taza común. Punta Muxieiro o Viños, en las Islas Cíes, o punta Subrido, en Cabo Home, son buenos lugares para verlos.

Lo que sí comparte con el otro coral taza, es que es un coral solitario, aunque pueden aparecer varios ejemplares próximos, y que puede retraerse para ocultar sus tentáculos en la estructura dura.

En este ejemplar cerrado puede apreciarse un pequeño cordón enroscado, es el acontio.

Su colorido es fascinante, el interior blanco es bordeado por una línea en zig-zag de otro color intenso y marcado, que después continua coloreando la parte exterior en un tono más claro. Pueden ser naranjas, verdes, amarillos, rosas...

Es el coral duro más abundante de la ría, aparece a poca profundidad, en puntos de buceo de las Islas Cíes o Cala do rei, y también en lugares más profundos, como Os Zenoiros.

Es un coral solitario, aunque en ocasiones podamos encontrar más dispersos en la misma roca. Pueden llegar a crecer hasta 3 cm, pero lo encontraremos, casi siempre, de 1 cm.

Del borde asoman los tentáculos, prácticamente transparentes y coronados por una pequeña esfera blanca.

Bajo este atractivo aspecto se encuentra, en realidad, una gran depredadora. Sus tentáculos poseen sustancias tóxicas  con las que aturden a las presas, que ingieren con la boca que poseen en el disco central.

Habitualmente las encontramos a poca profundidad, en oquedades y salientes de las rocas, y están presentes en muchos puntos de buceo como Cabo de mar o las Islas Cíes, y especialmente abundantes cubriendo las rocas del bajo de Salgueirón.

Cuando están replegadas, en cambio, parecen verrugas de colores que adornan la superficie de la roca.

 

Las anémonas joya son hexacoralarios coralimorfos, ya que, a diferencia de las anémonas verdaderas, pese a ser una estructura blanda, poseen exactamente la misma anatomía interna que los corales duros de arrecifes tropicales.

Aunque cada joya sea un individuo independiente, debido a su reproducción por división longitudinal (primero la joya se estira y después se parte por la mitad para dar lugar a dos nuevas joyas exactamente iguales), se encuentran en amplios y densos grupos que tapizan las rocas coloreándolas. Pueden llegar a cubrir metros, especialmente en las caras verticales, extiendiéndose como manchas de diferentes colores que no se mezclan entre sí. El hecho de que no se mezclen los colores se debe a que cada clon de un color va ocupando sus zonas colindantes.

Para ver más fotos y más tipos de anémonas visita : VENENO EN LA PIEL
DIAPOSITIVAS DE ANÉMONAS
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OCTOCORALES 

Son tan abundantes como espectaculares. Las gorgonias moradas se fijan a las rocas en zonas de corriente para poder filtrar las partículas arrastradas por ésta.

Su color va desde el violeta blanquecino al rojo, siendo frecuente encontrarlas de un rosa intenso.

Crecen ramificándose en un solo plano, como un abanico, formando múltiples brazos, y todo su cuerpo esta recubierto de pequeños pólipos blancos que pueden asomarse o esconderse en su interior.

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Simnia
Simnia

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Gamba camaleón
Gamba camaleón

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Gamba