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ANIMALES - VERTEBRADOS - PECES ÓSEOS

Los peces óseos son los que vemos con más frecuencia en playas o durante el buceo. Se diferencian de otros tipos de peces por su raspa de espinas, tienen un esqueleto óseo que está formado por calcificaciones. También, aunque existen algunas excepciones, poseen un órgano de flotabilidad especial que les permite mantener su posición en el agua sin esfuerzo, la vejiga natatoria. Este órgano es como un globo lleno de gas que se adapta automáticamente a la presión ejercida por el agua según la profundidad y permite que el pez sea ingrávido en el mar.

Otra característica que distingue a este tipo de peces es que sus branquias están protegidas por una "tapa" llamada opérculo , que también pueden mover de forma voluntaria para facilitar el paso del agua.

 

Aquí destacaremos sólo algunos de los peces óseos que se ven más habitualmente. Para facilitarlo los repartiremos en tres grandes grupos:

- los PECES NADADORES  lábridos - serránidos - espáridos - morónidos - mugílidos - gádidos -  múlidos 

Hacen referencia a los peces "típicos"  que se mueven libremente en el agua, de manera que su cuerpo adopta formas muy hidrodinámicas. Pueden vivir formando bancos o de forma más solitaria y entre ellos encontramos clásicos como el sargo, la maragota, el mújel o las fanecas.

- los PECES DE FONDO  : blenios - gobios - momas - chafarrocas - primitas - peces planos 

Otros peces se han adaptado a vivir en el fondo, por lo que no tienen vejiga natatoria. Los encontraremos camuflándose posados sobre la arena o entre las rocas. Casi siempre son solitarios y muchas especies viven en las zonas de poca profundidad, por lo pueden verse en las rocas de la playa al bajar la marea.

- los PECES ESPECIALES  : congrio - peixeporco - sanmartiño - singnátidos (caballito de mar y peces pipa) - pez escorpión

Hemos recogido en un grupo a parte algunas especies que, por sus características morfológicas, se escapan de la imagen tradicional que tenemos de los peces. Son ejemplares llamativos pero también muy conocidos.

 

PECES   NADADORES

 

LÁBRIDOS

Los lábridos constituyen una gran familia con muchas especies diferentes. Son muy numerosos en la ría, ya que son típicos de zonas con abundancia de algas. Se observan siempre en las inmersiones aunque, salvo las maragotas y los pintos, en general son de pequeño tamaño. Tienen el cuerpo alargado y comprimido lateralmente, una aleta dorsal larga y continua y  unas potentes aletas pectorales, que usan para impulsarse en la natación y que les ayudan a maniobrar con gran agilidad entre las rocas, su medio natural.

Su nombre les viene por lo desarrollados que tienen sus labios, sobre todo el superior. Tienen la boca en posición terminal y, aunque no tanto como los peces planos, pueden "proyectarla" ligeramente para comer (protráctil). En ella se sitúan sus afilados dientes caninos. La mayoría son carnívoros y muy voraces, aunque algunos son herbívoros y también los hay que se alimentan de los parásitos de otros peces.

Suelen ser solitarios o vivir en pequeños grupos y ponen sus huevos en nidos, que habitualmente cuidan los machos.

LABRIDOS

Los pintos y maragotas son los lábridos de mayor tamaño que encontramos al bucear, entre 30 - 40cm (especialmente los pintos, que pueden llagar a medir más de medio metro), y son muy abundantes en toda la ría.

Labios carnosos y aleta dorsal continua que se extiende casi hasta la cola. En la parte posterior, esta aleta forma un apéndice más alargado y blando.

El cuerpo es muy macizo y está comprimido lateralmente. Mientras que los pintos presentan la piel anaranjada con topos claros, las maragotas tienen patrones más uniformes o con manchas en tonos marrones, amarillentos y verdosos. 

Las julias presentan colores bastante llamativos, son de tamaño medio, unos 20 - 25 cm y tienen el cuerpo más alargado que otros lábridos de la ría.

Presentan dimorfismo sexual, es decir, hembra y macho son distintos, poseen diferencias en su forma y en sus patrones de color , lo que los hace fáciles de distinguir.

Además, al igual que muchos peces, son hermafroditas secuenciales, pueden cambiar de sexo a lo largo de su vida. Concretamente, algunas julias que nacen como hembras se transformarán en macho (protógino), lo que supone también su transformación externa. Por lo general, las hembras viven en harenes con un macho y, cuando éste muere o está debilitado, la hembra dominante se transforma en macho para ocupar su lugar. Esta desproporción numérica hace que sea más complicado encontrar machos.

Las hembras tienen menor tamaño y una silueta más estilizada. Presentan franjas longitudinales de colores rojizos o parduscos en la parte dorsal, intercaladas con otras de colores claros, generalmente una franja blanca bordeada en la parte inferior por otra amarilla más fina. La parte ventral adquiere tonos más claros.

El gallano es otro ejemplo de claro dimorfismo sexual, en este caso, tan acusado que parecen especies diferentes. Ambos son peces bellísimos, inconfundibles por sus brillantes colores, pero no tan abundantes como otros lábridos.

Las hembras son algo más estilizadas y presentan en su cuerpo una coloración rosada con una franja de manchas blancas y negras intercaladas justo debajo de la parte posterior de la aleta dorsal.

pinto labrus bergylta
maragota labrus bergylta
julia coris julis
julia coris julis
gallano labrus mixtus
gallano labrus mixtus
gallano labrus mixtus

Además los patrones de manchas que presentan estos peces son únicos y nos permiten identificarlos individualmente.

De hecho en un interesante estudio del CSIC - Vigo, gracias a esta característica y a un seguimiento por marcación, han constatado que son "uno de los casos más radicales de fidelidad espacial que se conocen". Los machos se adueñan de pequeños territorios de varias rocas para atraer a las hembras y vuelven al mismo lugar con precisión cada año.

 

Son muy longevos, pueden llegar a los 22 años de edad. Frecuentan zonas rocosas, en las que se refugian cuando se sienten en peligro. Parece que la maragota es más aficionada a esconderse entre grandes algas como los ramallos de mar, mientras los pintos acostumbran a cobijarse en grandes oquedades rocosas.

Si nos aproximamos a ellos despacio también tendrán curiosidad por nosotros, especialmente las maragotas.

Estos peces nacen siempre como hembras y, con el paso de los años, durante la maduración sexual, algunas se transforman en machos, de manera que son hermafroditas secuenciales, (primero un sexo y luego otro) y protóginos (primero hembras y luego machos). Esta estrategia favorece la perpetuación de la especie, pero les hace muy vulnerables ante factores externos como la pesca.

Cuando cambian de sexo, y como energéticamente cuesta menos producir espermatozoides que ovocitos, los machos pueden dedicar más energia al crecimiento y alcanzan tallas mayores.

Podemos encontrarlos en cualquier lugar de la ría, pero, por su abundancia y su gran tamaño, cabe destacar los puntos de buceo de las Islas Cíes para admirarlos.

Pinto   -    maragota 

Los machos primarios (aquellos que ya nacieron como machos) presentan un patrón de colores más rojizo.

Tanto hembras como machos presentan un mancha azul intenso sobre la aleta pectoral  (los machos pueden presentar dos).

Las julias macho tienen dibujos y colores diferentes en el Mediterráneo, donde los machos carecen de las franjas paralelas oscuras en la zona próxima a la cola. En su lugar lucen una llamativa franja naranja en zig-zag y una mancha oscura tras la aleta pectoral.

Podemos encontrarlos en muchas zonas de la ría, especialmente zonas rocosas con abundancia de laminaria, aunque se dejan ver más por las Islas Cíes, Cabo de mar y en el pecio Ivy.

Los machos son más robustos y grandes y sus patrones de color son especialmente vistosos, sobre todo en su madurez. La parte anterior de su aleta dorsal se alarga notablemente y suele presentar una mancha negra y roja, solo visible cuando la despliega.

Los machos secundarios (hembras transformadas en machos) lucen colores anaranjados, amarillos y verdosos en la parte delantera de su cuerpo, que se van oscureciendo hacia la cola, donde el verde azulado es más oscuro y se intercala con franjas transversales negras.

Como curiosidad mencionar que además de los muchos nombres comunes que recibe (gayan, gallito de rey, carabellón, chiribito, xean...) se le han asignado hasta 15 nombres científicos diferentes, aunque el nombre aceptado oficialmente es labrus mixtus .

Para observarlos habrá que buscar en fondos rocosos donde abunden grietas y oquedades. Resulta mucho más frecuente ver hembras que machos, de hecho, de todos los puntos en los que solemos bucear, los únicos en los que hemos podido ver machos de gallano se sitúan en la cara interna de las Islas Cíes.

Las hembras, además de las Islas Cíes, pueden encontrarse en Frapelo, Os Zenoiros o Cabo de mar.

Tanto machos como hembras presentan el hocico muy apuntado y suelen alcanzar entre 20 - 30 cm, aunque pueden llegar a los 40.

La aleta dorsal, al igual que sucedía en pintos y maragotas, termina en un lóbulo alargado que les ayuda en la natación.

También son hermafroditas proterogínicos, como las maragotas y las julias. En el caso de los gallanos hay un porcentaje de machos que ya nacen como tal (machos primarios). Eso sí, durante las fases juveniles presentarán las coloraciones de las hembras. Se organizan en harenes, como las julias, donde el macho dominante será reemplazado por la hembra dominante que se transforme en macho.

Los machos presentan una de las coloraciones más llamativas de todos los peces que encontramos en la ría, con una librea de franjas y motas de azules y rosas muy intensos. Durante la época de reproducción, muestran una zona blanquecina en la parte dorsal de la cabeza.

ENTRE PINTO Y MARAGOTA

De momento se considera que pintos y maragotas son la misma especie con patrones de colores diferentes, pero podríamos estar asistiendo a una divergencia evolutiva, es decir, que estén evolucionando en especies diferentes. Las diferencias entre pintos y maragotas van más allá de sus colores y dibujos externos. Los pintos alcanzan tamaños mayores (una media de 10 cm más), mientras que las maragotas se transforman antes en machos (en torno a los 7 años, cuando los pintos lo hacen  a los 11 años) y producen más huevos.

Ya se ha observado en otros peces como la diferencia en los patrones de coloración puede dar lugar a esta divergencia en especies distintas, se produce un aislamiento al no aparearse entre los ejemplares con patrones diferentes, lo que parece cumplirse para pintos y maragotas. Quizás estemos siendo testigos de esta separación, de algún curioso camino de la evolución que, sin barreras geográficas, está separando a ambos peces.

pinto maragota labrus bergylta
 

Existen diferentes tipos de porredanas, aunque la que se observa con mayor frecuencia es ésta y resulta relativamente fácil de diferenciar por la colocación de las manchas oscuras en su cuerpo (criterio que permite distinguir las diferrentes especies de porredana de la Ría). Se caracteriza por una  mancha oscura en forma de media luna justo detrás de los ojos y por tener otra redondeada en el pedúnculo de la cola (zona donde se estrecha la cola).

porred baillon 07.801.jpg

Por su parte, la porredana de Baillon, menos habitual, presenta también un patrón de manchas marrones y ocres con líneas longitudinales más oscuras, a veces bien marcadas.

Tienen dos motas negras en la parte posterior de la aleta dorsal, la anterior más grande, y una pequeña en el pedúnculo de la cola.

porredana symphodus melops
porredana symphodus melops
porredana symphodus bailloni
porredana symphodus bailloni

Es la porredana menos abundante y tiene menor tamaño que las otras, unos 10 cm.

Suele lucir un color bastante uniforme en tonos gris ceniza y una mancha redondeada en la parte inferior del pedúnculo de la cola. Los machos también presentan otra mancha al principio de la aleta dorsal.

Pero esta coloración varia mucho según diferentes factores. Cuando son juveniles es frecuente que presenten una intensa coloración verde.

Durante la época de reproducción hembra y macho cambian sus libreas y muestran patrones muy diferentes al habitual. Los machos presentan tonos marrones verdosos y ocres formando jaspeados parecidos a los de otros tipos de porredanas.

porredana gris symphodus cinereus

No es extraño encontrarlos próximos a la zona de rocas y algas en los que han depositado los huevos. Es el macho el que se afana en protegerlos, aunque la hembra también frecuenta la zona.

Los hemos visto, durante la época reproductora, en la parte interna de Cabo Home, en el punto de buceo situado a los pies del faro de Punta Subrido. También presentes en las Islas Cíes o Areamilla.

Las hembras, en cambio, presentan una coloración amarillo apagado con dos franjas longitudinales oscuras que atraviesan su cuerpo desde la cabeza a la cola. En este momento muestran una papila cónica genital de color azul intenso, que asoma por la cloaca.

Tamaño medio  entre 15 - 18 cm

Al igual que muchos lábridos, en primavera, los machos defienden tenazmente sus nidos. Éstos son cúmulos redondeados, de unos 30 o 40 cm de diámetro, que construyen con algas y restos de conchas.

No siempre es fácil distinguirlas de la porredana común. La mejor manera es fijarse en que no tienen la mancha oscura en forma de media luna tras el ojo. Cuando están en época reproductora, además, la porredana de Baillón muestra puntos rojos en la zona de la papada, mientras la común presenta líneas rojas y verdes.

Frecuentan fondos rocosos y un buen punto para encontrarlos es A furna. También en Cabo de mar, Areamilla o Tofiño. 

Además, el labio superior está muy desarrollado y el pedúnculo es más ancho que en otras especies.

Los jóvenes y machos en freza pueden mostrar líneas verdosas y rojizas alrededor de los ojos, y unos característicos puntos rojos bajo ellas, sobre todo en las mejillas.

Miden entre 15 - 20 cm y suele mantenerse distante, excepto cuando está en época de reproducción, momento en el que los machos (ataviados de brillantes colores) son muy territoriales y agresivos protegiendo las puestas, y no dudarán en tratar de envestir a los buceadores que se acerquen demasiado.

Durante la freza, las hembras muestran un apéndice cónico genital azul oscuro que asoma por la cloaca en la parte ventral.

Son comunes en toda la ría, frecuentan bajos rocosos con abundancia de algas, especialmente algunos puntos costeros o de poca profundidad como A Furna  y las Islas Cíes, pero también son habituales a profundidades mayores.

La porredana melops tiene un patrón de colores ocres, marrones y pardos, más oscuros en la parte dorsal, y, generalmente, se distinguen tres franjas longitudinales marrón oscuro.

Los jóvenes y los ejemplares en freza tienen bonitas líneas de colores vivos intercalados, que incluyen naranjas, amarillos y verdes, resultando muy vistosos durante la primavera y principios de verano.

 

Algo más pequeño que sus familiares, en torno a los 10 - 15 cm, el farro presenta una coloración grisácea - anaranjada, con bandas y manchas de un azul brillante, que se hacen más visibles en época de reproducción. A veces, se puede distinguir también algún tono de amarillo tanto en la parte ventral como en las aletas pectorales.

Boca pequeña y dos franjas transversales oscuras en la cola, separadas por otra más clara.

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FOTO DE JAVI "CALVO"

El tabernero es otro pequeño clásico de la ría, mide unos 12 cm y es fácilmente reconocible.

Presente en todos los puntos de buceo a diferentes profundidades. A menudo pululando entre las grietas de las rocas junto a  otros peces e invertebrados.

Presenta una coloración rosada, que puede variar entre verdosa y rojiza, bastante uniforme, y que es más intensa en el dorso y más clara en la zona ventral.

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tabernero ctenolabrus rupestis
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Tabernero ctenolabrus rupestris

Podemos verlo en cualquier punto de buceo, por destacar alguno, son bastante abundantes en Cabo de mar, Frapelo, las Islas Cíes y Os Zenoiros.

De juvenil, como la mayoría de los lábridos, presenta un tono verde intenso que le permite pasar más desapercibido al camuflarse entre las algas y la zostera.

Aunque lo que más le caracteriza es su típica mancha negra redondeada en la parte superior del pedúnculo caudal.

También presenta una pequeña banda rojiza que va del ojo a la boca y varias líneas longitudinales más marcadas que salen de la aleta pectoral.

Suele ser solitario y es fácil encontrarlo entre las grietas junto a nécoras y bocas roja.

Es muy curioso y , si permanecemos quietos, no dudará en acercarse, y mucho, a nosotros. Es frecuente incluso que se cuele en el primer plano de las fotos, a modo de intruso, enseñando sus afilados dientes.

Puede verse prácticamente en cualquier punto de buceo y también haciendo snorkel. Os Zenoiros, Bondaña y A Furna (que disponen de bastante laminaria) son buenos sitios si queremos observarlos.

Suele nadar en grupos reducidos, en zonas rocosas, especialmente en zonas con abundante presencia de laminarias. Es muy asustadizo y al menor acercamiento escapa o se esconde entre las grietas.

Es un ejemplo del cambio en la intensidad del color que con mucha frecuencia manifiestan los machos de muchas especies durante la época de reproducción, ya que incrementa los puntos y manchas azules por todo su cuerpo.

Quizás lo más peculiar de este pez es su papel como limpiador en las estaciones de limpieza, ya que se alimenta de los parásitos de peces de mayor tamaño. Los grandes peces como la acuden a ellos y se colocan en posición vertical para indicar su disposición a ser desparasitados por los farros, que acuden rápidamente a darse un festín.

 

SERRÁNIDOS

Son una familia diversa a la que pertenecen especies muy conocidas en el Mediterráneo como el mero o los tres colas. Aquí nos vamos a encontrar básicamente con la cabrilla.

Presentan manchas marrones o rojizas y tienen un cuerpo robusto y alargado. Suelen tener los labios prominentes con la boca hendida hacia abajo y los ojos con una pupila en forma de pera.

Por lo general son solitarios y se mueven gracias a la potencia de su aleta caudal, que combinan con ondulaciones de su cuerpo.

SERRANIDOS

Lo veremos a menudo en las inmersiones, solitario y territorial, pero curioso, no dudará en escrutarnos si nos acercamos a "su rincón".

Presenta un dibujo muy característico y vistoso en el que se cruzan líneas de diferentes tonalidades de marrón o rojo con tonos claros, haciendo un patrón parecido a los cuadros escoceses. Tanto en la aleta dorsal como en la cola aparecen pequeños puntos de un blanco brillante o, incluso, azules.

Los ejemplares juveniles lucen otro patrón en el que dos líneas longitudinales granates flanquean otra más clara.

Mide en torno a unos 20 o 30 cm y son hermafroditas simultáneos (hembras y machos al mismo tiempo), lo que en ocasiones desencadena peleas previas al apareamiento para decidir quien ejerce de macho (ya que producir óvulos es más costoso).

Podemos admirarlo en muchos puntos de buceo, destacamos la Islas Cíes, Frapelo o Zenoiros 

cabrilla serranus cabrilla
 

ESPÁRIDOS

Son gregarios, por lo que viven en grupos, pudiendo llegar a formar grandes bancos en los que aparecen mezcladas diferentes especies.

Los encontraremos en las proximidades de fondos rocosos o en las playas y quizás sean unos de los peces más emblemáticos de la ría, tanto que ya casi nos pasan injustamente desapercibidos pese a sus bonitos reflejos plateados y , en algunas especies, también dorados.

Son fáciles de ver, incluso en las orillas de la playa (eso sí, suelen ser crías de pequeño tamaño), aunque aproximarse no siempre es sencillo.

Son peces de tamaño medio, unos 20 - 30 cm, nadan impulsándose con la aleta caudal, que pueden llegar a mover con gran rapidez, y tienen unas aletas pectorales grandes, transparentes y apuntadas. Sus grandes ojos contrastan con la boca pequeña, el cuerpo es ovalado, en forma de disco y muy comprimido lateralmente. Color plateado con manchas negras que se distribuyen de diferente manera según la especie (criterio que se emplea para distinguirlos) y la línea lateral bien marcada.

espáridos

El más abundante de los espáridos en la ría, pueden alcanzar los 45 cm. aunque habitualmente los veremos de menor tamaño. El sargo común  presenta varias bandas transversales negras (entre 5 y 9) que son más visibles en los adultos y más difusas en jóvenes.

Las aletas pélvicas son oscuras y el borde puede ser de color blanco o azul claro.

Aunque viven en grupos, son huidizos y suelen refugiarse entre las rocas si se sienten amenazados.

Los ejemplares más pequeños acostumbran a vivir a menor profundidad y es habitual encontrarlos en la orilla de la playa. Incluso no es raro que se acerquen a "picotearnos" las piernas.

Presentes en cualquier punto de buceo o playa, los grandes bancos son muy habituales en las Islas Cíes.

Los sargos que habitan en el mediterráneo presentan una evolución diferente en el patrón de dibujo. Son los jóvenes los que lucen las franjas oscuras bien marcadas y, a medida que crecen, se van aclarando hasta quedar difuminadas en los adultos.

A diferencia de los anteriores suelen ser algo más pequeños y presentan don franjas negras claramente visibles, una tras la cabeza y otra antes de la aleta caudal.

En ocasiones presentan finas líneas amarillas esparcidas por el cuerpo o reflejos azules en la cabeza.

Suelen aparecer en pequeños grupos para alimentarse, aunque pueden congregarse en mayores cantidades y también acostumbran a formar bancos con sargos comunes

Son algo más confiados que otros espáridos, especialmente los juveniles.

Están presentes en toda la ría, incluidas las playas, pero frecuentan especialmente puntos de las Islas Cíes, Os Zenoiros, Frapelo o Cabo de mar.

      Ausencia de franjas oscuras    

                              

  Pequeñas y finas líneas discontinuas   

    que se extienden longitudinalmente 

      Borde posterior de la cola con un    

                      fino ribete oscuro

La chopa puede alcanzar tamaños mayores que los sargos, pudiendo superar el medio metro de longitud. Durante los primeros años son hembras y posteriormente se transforman en machos (hermafrodita protógino).

Su cuerpo es de color plateado con pequeñas líneas longitudinales interrumpidas, que pueden ser de color amarillento o azul. En época de reproducción los machos oscurecen su cuerpo a un tono antracita y se distinguen varias franjas transversales más claras.

Son ellos los que hacen los elaborados nidos. Con su cola van limpiando y excavando una zona redondeada del fondo, que puede llegar a un metro de diámetro, para que esté limpia para la puesta de la hembra. Una vez depositados los huevos, los vigilará hasta que eclosionen unos días después.

No se dejan ver mucho, pero podemos encontrarlos en las Islas Cíes y Os Zenoiros.

Al igual que sucede con los sargos, los ejemplares machos presentan una librea diferente en el Mediterráneo. Su cuerpo es de color azul intenso con varias franjas transversales oscuras y una mancha negra detrás de los ojos.

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mojarra diplodus vulgaris

Estrías longitudinales oscuras 

(al menos 5 más marcadas) 

                              

Mancha circular en la base de la cola         

que no llega al borde inferior 

Borde posterior de la cola oscuro 

 Franja oscura en la "nuca"   

                              

Franja oscura en la base de la cola que 

suele ir hasta las aletas dorsal y anal 

Borde posterior de la cola transparente  

cho pa.jpg
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La boga no presenta tanta similitud como las especies anteriores y, aun siendo también un espárido, tiene rasgos bastante diferentes y se parece más a una sardina o un jurel que a un sargo.

Es de menor tamaño, en torno a los 15-20 cm de largo y tiene el cuerpo más alargado. Ojos grandes, en relación al tamaño de su cuerpo, y línea lateral oscura.

Su cuerpo es de color plateado, en ocasiones puede presentar también finas líneas longitudinales amarillas.

Tiene una característica mancha oscura en la axila de la aleta pectoral.

boga boops boops