ramallo de mar.jpg

Si quieres acceder a los contenidos completos y ver más información e imágenes de las algas y plantas de la ría, así como de los animales que encontramos habitualmente viviendo en ellas,  échale un vistazo a nuestra versión para ordenador.

ALGAS VERDES

Una elevada concentración de clorofila les da su coloración característica. Estas algas, por lo general pequeñas, suelen vivir a poca profundidad y, durante el verano, no es raro que nos acompañen en las playas. 

ALGAS paRDaS

Son las reinas de la ría, especialmente las más grandes, como los argazos y las laminarias. Las algas pardas normalmente forman grandes poblaciones donde viven o se alimentan numerosos animales. 

ALGAS rojaS

Las más antiguas y diversas, capaces de vivir incluso donde apenas llega luz. Sus formas caprichosas y su pequeño tamaño las convierten en el grupo más llamativo. 

plantAS - zostera

Después de colonizar con éxito el medio terrestre, algunas plantas decidieron volver a sus orígenes y regresar al mar. La zostera es la planta marina más abundante en la ría y las alfombras verdes que forma sobre los fondos sirven de refugio para muchos animales. 

ALGAS

La importancia de las algas en nuestra vida es difícil de imaginar. Gracias a su realización de la fotosíntesis, son los principales productores de oxígeno del planeta, generando más de la mitad del aire que respiramos, y almacenan grandes cantidades de CO2 procedentes tanto del mar como de la atmósfera. Esta actividad, vital para el equilibrio del planeta, es realizada, sobre todo por las algas microscópicas que forman parte del plancton. Además, las algas suponen una pieza clave en el equilibrio de la biodiversidad marina, ya que,  al generar materia orgánica a partir de la luz del sol, son los productores primarios de alimento en estos ecosistemas.

algas galicia ría de vigo

Las algas, en realidad son organismos mucho más diversos de lo que pensamos y se reparten en grupos que han evolucionado de forma totalmente independiente entre sí. Pueden ocupar cualquier ambiente que les reporte la suficiente luz y agua para desarrollarse, lo que las convierte en uno de los organismos dominadores del medio acuático, con más de 25.000 especies diferentes. Incluso han colonizado la nieve, en hábitats polares y alpinos hay regiones que presentan el fenómeno de "nieve rosa", que se produce cuando el habitual blanco de la nieve se sustituye por el rosa intenso que le aporta una microalga  adaptada a vivir en ambientes muy fríos, la Chlamydomonas nivalis.

En el Atlántico dominan los fondos de roca hasta los 25 - 30 m (más allá, salvo alguna excepción, no hay luz suficiente para que puedan vivir), siendo muy abundantes en los primeros 10 m. Las hay poco longevas, que siguen ciclos de regeneración anuales, otras crecen sólo en la estación que le resulte más favorable por las temperaturas y luego entran en una especie de "hibernación". Algunas, en cambio,  son perennes y viven decenas de años.

Como seres que realizan la fotosíntesis, uno de los factores claves para su desarrollo es la luz. La cantidad de luz y el tipo de radiación de ésta que llega varía según la profundidad, a medida que nos sumergimos algunos colores del espectro van desapareciendo. El primer color que se "pierde" es el rojo, seguido, un poco más abajo, de los naranjas y amarillos, para que finalmente dominen los azules y verdes. En nuestra ría, debido a la riqueza de plancton, las radiaciones azules son absorbidas antes y predomina el verde.

Según el tipo de alga, necesitan absorber unas radiaciones de luz más que otras, lo que hace que busquen el lugar en el que asentarse y crecer en función de este factor : PUNTO DE COMPENSACIÓN.

Además, el color que percibimos en ellas corresponde con la radiación que no absorbe, por ejemplo, las algas verdes no absorben ondas verdes sino que captan intensamente ondas rojas, por ello necesitan estar en lugares menos profundos para recibirlas. Las algas rojas, en cambio, no absorben ondas rojas, sino verdes y viven, generalmente, a mayor profundidad.

Así, y muy grosso modo, podemos establecer la distribución de las algas en el fondo dependiendo de su profundidad: TEORÍA CROMÁTICA DE LAS ALGAS : donde las regiones más superficiales son especialmente aptas para las algas verdes, más abajo se situarían las algas pardas y, finalmente, las rojas.

En la Ría, la zona intermareal acoge muchas algas verdes, como la lechuga de mar, que con frecuencia se acompaña de fucus y "algas azules". En las aguas más superficiales, hasta los 10 primeros metros, es donde encontraremos mayor variedad de especies. Cola de pavo, candelabros, alga arpón y laminarias, entre otras, dominan los espacios rocosos. A mayores profundidades abundan las grandes algas pardas, como las laminarias y el sargazo, y aparecen también algas rojas duras, como el maerl.

Debido a que la absorción de ondas de luz en el mar es bastante estable, la profundidad nos ayuda a situar unas algas u otras a diferentes niveles, pero, ¿por qué en una zona costera encontramos unas especies y en otros lugares predominan otras? Aquí entraría otro factor clave, la temperatura. Ésta influye en los factores metabólicos y de reproducción, determinando la distribución geográfica de las especies. Así, según hablemos de latitudes más al norte o al sur, varía la temperatura y, con ella, las especies que veremos. El cambio climático está elevando la temperatura media del mar, con ello va desplazando y/o haciendo desaparecer a múltiples especies de su localizaciones originales (algo muy preocupante, como veremos, con "especies clave" como la laminaria).

El otro factor a considerar es el sustrato, excepto casos muy especiales como los sargazos, que pueden flotar libremente, o el maerl, que se establece en los fondos sin sujeción, las algas requieren de una superficie dura a la que anclarse para mantener las condiciones de luz estables. El lugar más habitual para encontrarlas son las rocas, pero también les valen estructuras artificiales (muelles, cuerdas,...), otros animales (espirógrafos o centollas) u otras algas (es frecuente que pequeñas algas rojas crezcan sobre los largos tallos de grandes algas pardas).

Mencionar también que establecen relaciones de simbiosis. El ejemplo más habitual en la ría es el de las algas zooxantelas que viven en el interior de los tentáculos de las anémonas comunes (Anemonia viridis), dándoles el característico color verdoso con puntas rosas que presentan algunos ejemplares.

anemona algas simbiontes

Para simplificar la compleja clasificación de estos organismos hablaremos solamente de algas pluricelurares de suficiente tamaño como para poder ser observadas tanto en inmersiones y snorkel como en la playa, y distinguiremos tres tipos básicos según la coloración que presentan habitualmente, aunque, como veremos ni siquiera este criterio vale para todas las algas.

 

ALGAS  VERDES - CLOROFITAs

Presentan una coloración verdosa gracias a la gran cantidad de clorofila que contienen y acostumbran a desarrollarse en aguas poco profundas. Por lo general son de menor tamaño que otros grupos de algas y pueden presentar multitud de formas: en filamentos, bulbosas, como finas láminas casi transparentes o con aspecto peludo.

Aunque son las que con más frecuencia asociamos al mar cuando escuchamos la palabra alga (probablemente porque son más visibles y suelen llegar en abundancia a la playa), el 90% de ellas viven en aguas dulces.

En el mar son más frecuentes en aguas templadas, y su diversidad disminuye a medida que las aguas se enfrían. También son especialmente abundantes en zonas salobres, donde aguas saladas y dulces se mezclan, como los estuarios de los ríos. Allí, ademas de contribuir a la belleza de los paisajes, realizan una importante labor de sujeción del cieno blando, gracias a sus filamentos.

Suelen reproducirse sexualmente por gametos y asexualmente por esporas, y es frecuente que una misma especie alterne ambos métodos entre generaciones. Además, aunque las algas suelen requerir de sustrato para vivir, pueden aguantar mucho tiempo sin soporte, vagando a la deriva, si las condiciones son óptimas. Cuando esto sucede, ocasionalmente, también son capaces de reproducirse vegetativamente, es decir, se fragmentan y de cada trozo de alga surge un nuevo individuo.

 
Ulva lactuca
Codium sp.
Mostrar más

La lechuga de mar (Ulva lactuca) es un clásico, no siempre apreciado, de nuestras costas. De aspecto foliáceo, muy fino, casi transparente y verde claro. Son algas de vida corta, varios meses, ya que siguen ciclos de reproducción anuales en los que se dan rápidamente los cambios de generación.

Es otra de las algas más habituales, también conocida como ramallo de mar por su forma característica. Tiene un aspecto esponjoso con múltiples ramificaciones en forma de cilindros carnosos que siempre se dividen de dos en dos. De color verde oscuro, acostumbra a fijarse en las rocas en fondos poco profundos, incluso en intermareal.

alga verde galicia Codium ramallo
alga verde galicia Ulva lactuca
alga verde ulva lechuga marea verde.JPG
1/1

la vida sobre los ramallos

diferentes tipos de codium

diferentes tipos de ulva

1/8

Son algas perennes, que viven varios años, y su crecimiento y reproducción obedece a factores estacionales. Durante el verano se cubren de una capa de pequeños pelos.

Podemos encontrarlas especialmente en las Islas Cies, son muy abundantes en Fornos y en el islote de Viños. También presentes en Tofiño, Areamilla y Cala do rei.

Dentro de los ramallos de mar existen diferentes tipos ramificados, muy difíciles de distinguir unos de otros sin ayuda de un microscopio. En nuestra ría podemos encontrar Codium  tomentosum, Codium fragile y Codium vermilara, todos con una forma casi idéntica.

De aspecto muy diferente pero también perteneciente a este género es el Codium bursa, que origina formas globosas e infladas que se adhieren a las rocas y que, a medida que crecen van formando un vacío en su interior que pueden llenar con agua del mar. El tamaño varía de un centímetro a 30 y pueden formar agrupaciones sobre las rocas.

Por último, la familia de algas codium también pueden presentar formas adherentes que se extienden formando pequeños parches de color verde intenso sobre las rocas, como el Codium adhaerens.

Puede alcanzar los 20 o 30 cm de diámetro y es frecuente encontrar muchos ejemplares juntos tapizando amplias zonas de roca. Merece la pena buscar entre ellos porque, debido a su forma, sirven de refugio a muchos animales, desde las grandes maragotas, que gustan de esconderse o apoyarse a descansar sobre ellos, a los escurridizos y discretos peces pipa. Igual que muchos tipos de caramuxos , liebres de mar y pequeños nudibranquios. También es habitual que otras algas (especialmente rojas) crezcan sobre ellas, dándoles un aspecto más colorido.

Esta proliferaciones, en principio son inocuas, pero si afectasen a zonas extensas durante un tiempo más prolongado podrían afectar a la diversidad del ecosistema, ya que inhiben la oxigenación de otros organismos.

Esto no quiere decir que exista contaminación cuando se dan estas mareas, pero ciertos tipos de contaminación pueden desencadenar o contribuir a estas proliferaciones.

Pese a la molestia que puedan generar en algunos bañistas, la importancia de las algas en nuestro planeta es enorme, y no deja de ser una buena señal que sigamos viéndolas cerca de nosotros.

 

Existen muchos tipos de algas del género Ulva, mencionaremos también la Ulva linza, de color similar pero aspecto más alargado. Comienza con una parte tubular más estrecha y luego se amplía formando una ancha lámina

Otro tipo de algas del género Ulva muy habitiual en la playa es la Ulva compressa.

Está formada por finas ramas filamentosas, como hilos, que pueden estar algo aplanadas en los extremos y "rizadas" en sus bordes. Queda al descubierto sobre las rocas en las que crece cuando baja la marea

Cuando se desprenden del sustrato, generalmente, envejecen y mueren, pero si las condiciones son favorables pueden reproducirse por fragmentación. Estas condiciones óptimas pueden ser desencadenadas por la luz y temperatura de la primavera-verano, y pueden verse potenciadas por factores relacionados con el estilo de vida humano, como exceso de nutrientes por una inadecuada o inexistente depuración de las aguas vertidas al mar. Cuando esto sucede, grandes acumulaciones de Ulvas invaden las playas, son las llamadas "mareas verdes".

 

 ALGAS  paRDaS - feOFíceAS

También poseen clorofila (presente en todas las algas al ser fundamental en la fotosíntesis) pero ésta se enmascara por otras sustancias como el caroteno y las xantófilas que les confieren su color marrón o amarillento. Salvo alguna excepción son marinas y se distribuyen por todos los océanos. Engloban multitud de formas y tamaños, desde pequeñas algas filamentosas a las grandes laminarias que llegan a medir varios metros. Son las algas que alcanzan mayor tamaño y tenemos la suerte de que son muy abundantes en nuestras costas. 

Las algas pardas no se relacionan estrechamente con los demás tipos de algas, de hecho, han seguido un camino evolutivo por separado y se han desarrollado hace relativamente poco, en comparación con las demás algas, siendo de las más complejas y longevas.

Algunas de ellas siguen ciclos de vida anuales y otras son perennes, siendo capaces de vivir décadas si los temporales se lo permiten. En los meses del invierno, la agitación del mar puede desprender trozos o incluso el alga entera de las especies más grandes de algas pardas, llevándolas a la deriva hasta que llegan a la costa como arribazones. Esta dispersión resulta muy beneficiosa para la vida marina ya que, por una parte, es una rica fuente de alimento para animales herbívoros y detritívoros, mientras que, fuera de agua, abastece de alimento a aves y pulgas de mar.

Mención especial merecen las laminarias, que forman los bosques submarinos de las aguas templadas y frías. Estas gigantes, como todas las algas y plantas marinas, son capaces generar su propio alimento y, a su vez, servir como base alimentaria de toda la cadena trófica (productores primarios), de hecho su productividad es mayor que la que producen los arrecifes de coral. Como requieren temperaturas bajas se benefician de los afloramientos de aguas frías y profundas que se producen en la ría, pero son muy vulnerables a los aumentos de temperatura, de manera que su tendencia actual, con el cambio climático, es a desaparecer. La situación en el Cantábrico en este sentido es muy preocupante, habiendo desaparecido prácticamente todas las densas poblaciones de laminarias. En Galicia, de momento, mantenemos el último reducto del sur de Europa. 

LAMINARIAleS

Saccorhiza polyschides
Laminaria ochroleuca
Undaria pinnatifida
Mostrar más

Es una de nuestras algas más emblemáticas, dominando la vegetación de amplias zonas de la ría hasta los 20 metros de profundidad, y siendo capaz de formar auténticos bosques junto a otras laminarias.

Su forma es tan peculiar que la hace inconfundible. En la base, donde tiene el rizoide (equivalente a la raíz de las plantas), desarrolla un gran bulbo hueco y verrugoso que le ayuda a fijarse con fuerza.

Otra laminaria habitual en nuestros fondos es la laminaria ibérica o dorada. Es un alga perenne capaz de alcanzar entre 1 y 2 metros de longitud.

 

Se diferencia por tener un color marrón claro que se vuelve algo amarillento, especialmente en la base de la lámina, y porque su estipe o tallo es cilíndrico y liso, sin otras formas de vida adheridas.

De color marrón uniforme y talo más amarillento, este alga parda, puede alcanzar los 3 metros, aunque casi siempre la encontraremos de entre 1 y 2 m. Está formada por un único fronde de aspecto lanceolado (más ancho en la base que en la punta), que recorre casi todo el talo.

El fronde tiene el borde irregular y va formando salientes en forma de dedo, lo que le da aspecto de pluma gigante.

algas pardas laminaria argazo saccorhiza polyschides
algas pardas laminaria dorada kombu ochroleuca
algas pardas laminaria wakame Undaria pinnatifida
algas pardas laminaria wakame Undaria pinnatifida
algas pardas laminaria dorada kombu ochroleuca
Laminaria kombú
PA230175.JPG
algas pardas laminaria wakame Undaria pinnatifida
algas pardas laminaria argazo saccorhiza polyschides

1/4

galería

Es un alga alóctona, que procede del Pacífico noroeste, se cree que introducida accidentalmente a través del comercio de ostras japonesas en los años 80. Pero no se la puede considerar invasora, ya que no genera una competencia agresiva ni desplaza a otras especies.

Sigue ciclos anuales, prefieren temperaturas frescas, entre 10º y 15º, y aguas tranquilas, por lo que han encontrado en las aguas gallegas resguardadas un buen lugar en el que vivir. Su mayor preocupación son los erizos, que comen las ondulaciones de la base del talo de los ejemplares fértiles.

Habitualmente crecen a poca profundidad, aunque pueden encontrarse hasta los 18m.

Es menos habitual que otros tipos de laminarias autóctonas, o, al menos no forma poblaciones tan densas y extensas. Quizás porque, aunque está totalmente integrada en el ecosistema, lleva menos tiempo desarrollándose en nuestras aguas.

La podemos encontrar en dos de los mejores sitios de la ría para admirar una amplia variedad de algas: Punta Pereiras (en las Islas Cíes) y A Furna.

Su rasgo más característico son unas curvaturas a modo de faralaes en la base del talo, aunque de menor tamaño y más regulares que en los argazos y solo están presentes en algas fértiles, ya que son estructuras que se forman para producir las esporas.

Como todas las laminarias posee una textura cartilaginosa que habitualmente es "ocupada" por briozoos, algas, ascidias y otros pequeños animales.

Las grandes algas pardas, como las tres que aquí presentamos, son consideradas "especies clave", ya que de su presencia depende a su vez la presencia de muchas otras formas de vida. Generan todo un ecosistema a su alrededor y su papel es comparable a los árboles que forman los bosques terrestres, con múltiples formas de vida cobijándose entre sus rizomas y otras tantas viviendo sobre ellas. Moluscos, briozoos, anémonas, esponjas, ascidias, y otras algas son solo algunos ejemplos de la maraña de vida que rodea a estas generosas algas. Y eso es un reclamo para multitud de depredadores como muchos peces, pulpos, chocos o estrellas de mar, que frecuentan estos bosques en busca de alimento.

En los últimos años se ha observado un claro retroceso en las poblaciones de laminarias, especialmente en la costa cantábrica. La pérdida de esta especie tiene enormes consecuencias, supone también la desaparición de todo lo que vive a su alrededor. Actualmente Galicia es el último reducto de estos gigantes pardos en  el sur de Europa, motivo más que suficiente para empezar a cuidar y proteger estas especies antes de que sea demasiado tarde.

Esta laminaria gusta tanto de aguas calmadas como batidas, por lo que aparece en zonas costeras y en puntos del fondo más alejados. Es habitual encontrarla en A Furna, Cala do rei, Bondaña o Tofiño.

Debido a su longitud y al único punto de sujeción, al igual que las demás laminarias, corre el peligro de ser arrancada por los temporales del invierno. Los restos de sus "raíces" que quedan anclados a las rocas como "muñones" sirven de alimento a otros animales.

Su lámina es amplia y se divide en cintas (más anchas y menos numerosas que en la Laminaria hyperborea). En la superficie de la lámina pueden aparecer manchas marrones más oscuras, son pequeñas vesículas en las que guardan las esporas para reproducirse.

Por su parte, el bulbo es capaz de sobrevivir aun durante meses en solitario, manteniendo el refugio de los pequeños animales aun por un tiempo.​

Para reproducirse, deposita los gametofitos que liberarán los gametos sobre un tipo de alga roja calcárea, la Mesophyllum lichenoides (ver en algas rojas)

Prefiere las aguas calmadas, alejadas de la costa y pueden aparecer en muchos puntos de buceo, siendo especialmente abundantes en Cala do rei, Bondaña, Tofiño y Zenoiros

Las largas cintas laminadas del fronde se extienden ondulándose con la corriente marina y sirviendo de un buen lugar donde asentarse para diferentes especies de briozoos, moluscos y otras algas. 

Es un alga de vida corta, con ciclos anuales y, aun así, alcanza grandes tamaños, llegando a medir varios metros de longitud.

Pese a su imponente aspecto, es un alga muy frágil y se rompe con facilidad cuando los temporales azotan durante el invierno. Cuando esto sucede, los restos de sus láminas y parte del estipe llegan como arribazones a las playas.

Esta protuberancia puede alcanzar hasta 30 cm. de ancho y supone un magnífico lugar en el que los pequeños animales se refugian para esconderse de predadores.

Antes de que se desarrolle del todo, el bulbo, aun sin verrugas, se extiende como una campana con ramificaciones que cubren la base del alga.

Justo por encima del bulbo, el estipe (tallo) se ensancha y forma volutas a modo de faralaes a ambos lados del borde.

El estipe es plano, lo que permite diferenciar en seguida al argazo de otras laminarias, que lo tienen cilíndrico, y asciende hasta desplegar su enorme lámina ramificada en múltiples cintas.

Cintas largas y numerosas.

Cintas anchas y menos numerosas.

Talo plano.

Talo cilíndrico.

Faralaes.

Raíz en forma de bulbo.

Raíz en rizoides.

Curva en la base de la lámina.

AplanADAS

Padina pavonica
Dictyota dichotoma
Dictyopteris polypodioides
Mostrar más

Esta vistosa alga aparece a poca profundidad desplegandose en forma de abanico cónico.

Su color es difícil de definir, sobre una base ocre se extienden franjas concéntricas más oscuras de brillos nacarados. Va formando ramos redondeados que pueden aparecer aislados o en grandes grupos.

alga parda cola de pavo Padina pavonica

Alga parda que crece formando finas  láminas membranosas y semitransparentes, atravesadas a lo largo por una marcada nervadura de color más claro, casi amarillento.

Esta láminas se van dividiendo en dos y se extienden formando matas de 20 - 30 cm.

alga parda lanceolada Dictyopteris polypodioides
alga parda abanico dyctiota dichotoma

Otro alga laminada, esta vez en cintas, de color entre verde y marrón claro, que forman ramilletes. Aunque pueden alcanzar los 50 cm de largo, lo habitual son 20.

Cada cinta tiene un grosor de un centímetro y acaban en un borde bilobulado.

alga parda abanico Dictyota cyanoloma
alga parda lanceolada Dictyopteris polypodioides

1/6

galería

Pueden verse en puntos poco profundos de la costa norte como A Furna, Areamilla o Cala do rei y en las Islas cíes, especialmente en Fornos, sobre todo coincidiendo con la época de proliferación de la laminaria : finales de primavera - principios del verano.

Generalmente crece junto a las grandes laminarias, quedando a su amparo bajo los frondes de éstas.

Son perennes, pero su aspecto varía mucho a lo largo del año : en primavera crecen hasta alcanzar sus tamaños máximos y apariencia típica de láminas para, durante el verano, ir perdiendo dichas láminas hasta quedar reducidas solo a las nervaduras. En otoño comienzan a botar de nuevo para reiniciar el ciclo.

Podemos verlas en lugares poco profundos como Tofiño, Oleiro o Limens, también están presentes en las Islas Cíes. Es muy habitual que crezcan juntas, en ocasiones, ocupando grandes extensiones.

Si la observamos de cerca, se aprecia un delicado reticulado en su textura casi transparente.

 

Es una especie de ciclo anual, alcanzando su mayor expansión en verano. Podemos encontrarla sobre rocas o sobre otras algas, a menudo a poca profundidad.

Cuando está en época de reproducción presenta puntos o manchas oscuras.

 

Existe una variante, la Dictyota cyanoloma o abanico azul, que luce unos llamativos bordes de ese color.

Es una especie estival que se asienta sobre rocas u otras algas en zonas de aguas no batidas y con gran exposición al  sol, así que aparecerán a poca profundidad.

Relativamente frecuente (en primavera - verano), especialmente en las Islas Cíes y A Furna.

Suele alternar tonos blancos, marrones y verde oscuro. El blanco se debe a depósitos de carbonato cálcico.

Tanto en el borde exterior como en las bandas concéntricas tiene una fina capa de pelo, que le da un toque aterciopelado.

Suele tener entre 10 y 15 cm de diámetro, aunque pueden extenderse cubriendo amplias zonas, y son tan particulares que no se confunden con ninguna otra alga.

ramificaDAS

Es un alga invasora que ha llegado a nuestras costas desde Japón. Forma matas marrón claro de gran tamaño, ya que se ramifica a partir de un tallo central. Y presenta múltiples vesículas en las ramas laterales, que le ayudan a flotar, ya sea para mantenerse en posición erguida cuando se sujeta a las rocas, o para no hundirse cuando se desplaza a la deriva.

Cystoseira baccata
Fucus sp.
Sargassum muticum
Mostrar más
alga parda invasora sargazo Sargassum muticum

Es un alga ramificada de gran tamaño, pudiendo llegar a medir un metro de largo (la más grande de las especies de Cystoseira). El eje principal es aplanado y de él parten múltiples ramificaciones irregulares y separadas entre sí, en las que aparecen las típicas vesículas ovaladas llenas de aire. Estas pequeñas vejigas aparecen al principio de cada rama que se bifurca.

alga parda galicia roble de mar Halidrys siliquosa

Alga típica del intermareal que se ramifica en láminas aplastadas y bifurcadas, donde sobresalen sus peculiares ampollas, bordeadas por un ribete que sobresale.  

Durante las mareas bajas quedan al descubierto y adquieren un color más oscuro, casi negro. De hasta 30 cm de largo y perenne.

alga parda galicia Cistoseira baccata  caballito
alga parda galicia Cystoseira tamariscifolia tamarisco

1/5

1/3

galería

galería

Este alga perenne crece hasta los 40 cm. de largo y, si bien podemos encontrar algún matojo aislado, lo habitual es que se extienda cubriendo extensiones mayores.

 

Puede encontrarse a poca profundidad, en lugares como A Furna o Cala do rei, y también en algunas zonas intermareales.

Siguen ciclos de crecimiento y, tras una época de lento desarrollo en invierno, crece rápidamente en primavera para reproducirse durante el verano. Llega a formar columnas de varios metros, generalmente entre laminarias, que se alzan formando densos bosques que impiden ver el fondo.

Aparece en aguas poco profundas o llega a la deriva a zonas costeras que puedan estar más expuestas. Debido a su capacidad para reproducirse por fragmentación se adapta bien a zonas batidas.

----------------------------------------------------

La Bifurcaria bifurcata o alga diapasón  también es otra habitual de nuestras costas.

Se caracteriza por su coloración marrón claro, tirando verdoso o incluso amarillento, y su estilizada forma de ramas - espagueti que se van bifurcando cada vez con más frecuencia a medida que se acercan al extremo.

Su intrincada forma permite que numerosos animales de pequeño tamaño se adhieran o escondan entre sus ramas. 

Aparece en puntos poco profundos como A furna, las Islas Cíes o Cala do rei.

Su característica más distintiva son estas vesículas  que se incrustan a pares en su cuerpo, típicas de las algas fucus, que le permiten flotar para mantener una posición erguida cuando están sujetas a las rocas, pero también para flotar cuando se desprenden de éstas. En ambas situaciones, lo que le permite esta flotabilidad es tener más disponible la luz del sol.

El mejor lugar para buscarlas es la parte rocosa de la playa cuando baja la marea.

 

-----------------------------------------------------

Otro alga similar y que es frecuente encontrar en las mismas zonas es el roble de mar o Halidrys siliquosa. Especie ramificada que puede sobrepasar los 2 metros de largo, ya que se expande notablemente. Las ramas marrón claro son fuertes y consistentes, crecen bastante separadas entre sí y adquieren formas abombadas al desarrollarse.

Forma pequeños arbustos que crecen entre otras algas pardas y verdes, pudiendo superar el medio metro de longitud. 

Aparece en lugares poco profundos, desde las zona intermareal a lugares como A furna, las Islas Cíes o Cala do rei.

De color marrón claro, a veces verdoso, sus ramas, aunque estrechas, son fuertes y se van estrechando a medida que se dividen, hasta acabar en extremos espinosos.

Se trata de un alga perenne que sirve de sustento a diferentes formas de vida, como ascidias, caramuxos, caballitos de mar o esponjas. También es habitual encontrar huevos de diferentes especies y otras algas adheridas a sus ramas.

Habituales en puntos poco profundos de la costa norte, como A furna o Cala do rei.

----------------------------------------------------

En el Atlántico podemos encontrar hasta cinco clases diferentes de Cystoseira. Otro tipo que crece en aguas poco profundas de la Ría es la Cystoseira tamariscifolia o tamarisco.Es un alga perenne de color verde azulado iridiscente, que la hace muy llamativa. Sus ramas principales son gruesas y de ellas parten ramificaciones cortas que le dan un aspecto espinoso.

invasión o victoria

El problema de las especies invasoras radica en que compiten y desplazan a otras especies "lugareñas" de las que los ecosistemas dependen para mantener su equilibrio. El sargazo japonés, por ejemplo, compite con las correas de mar y con diferentes tipos de laminaria.

Otro caso de alga invasora asentada en nuestra aguas es el alga arpón, un alga roja que ha conseguido extenderse por todo el mundo debido a sus peculiares características y su gran resistencia a un amplio rango de temperaturas. El mayor problema que genera es la gran competencia con especies autóctonas, llegando a sustituirlas por completo en amplias extensiones de bajos rocosos. Su proliferación es tan elevada que pueden producir auténticas plagas que, en ocasiones, llegan en forma de "marea" a las playas.

alga roja invasora Falkenbergia rufolanosa

Siguiendo las recomendaciones de CETMAR (Centro Tecnológico del Mar) es importante no cortar ni arrancar ejemplares de estas algas invasoras, ya que pueden reproducirse vegetativamente y podríamos estar ayudando, sin quererlo, a su propagación.

 

ALGAS  rojaS - rodofítAS

Las algas rojas son el grupo más antiguo (hay registros fósiles de hace más de un billón de años) y diverso entre las algas (incluyen más de 7.000 especies diferentes), pudiendo presentar múltiples formas y colores, generalmente asociadas a los variados hábitats en los que pueden vivir.

Ademas de clorofila tienen otros pigmentos azules, amarillos y rojos, pero son estos últimos los que les dan su característico color. Los pigmentos rojos y azules son capaces de absorber radiaciones de luz muy amplias, lo que permite a estas algas vivir también a profundidades notables, y, pese a ser las algas capaces de habitar a mayor profundidad, podemos encontrar algunas de ellas en la zona intermareal, quedando al descubierto cuando baja la marea.

Pueden presentar formas blandas y esponjosas o laminadas, al igual que las algas verdes y pardas, pero una gran cantidad de las algas rojas pertenecen al peculiar grupo de las coralináceas, que son capaces de producir carbonato cálcico adquiriendo así el aspecto de piedras o corales.

En general son de pequeño tamaño, lo que les permite vivir adheridas a multitud de soportes. Las hay que se aferran a las rocas, pueden engancharse a otras algas (a menudo a las grandes laminarias), algunas se asientan sobre diferentes animales, como centollas o espirógrafos, y las hay, incluso, que viven libremente en el fondo, sin necesidad de sujetarse, como el maerl.

Son algas muy plásticas, que pueden variar mucho en su forma, incluso una misma especie dependiendo del hábitat en que se encuentre, lo que hace que, en ocasiones sea muy difícil diferenciarlas. Hay algas rojas que siguen ciclos anuales y otras son perennes, llegando a ser muy longevas, especialmente las coralináceas.

 

ALGAS ROJas DURAS 

Phymatolithon calcareum /
Mesophyllum lichenoides
Lithophyllum incrustans
Mostrar más

Es una de las algas rojas más peculiares y aquí, en la Ría, a diferencia de​ lo que sucede en otros lugares, podemos encontrarla a poca profundidad. Mientras en el Mediterráneo habrá que bajar entre los 30 y 60 metros, en muchas zonas atlánticas podemos encontrarla a partir de los 10 metros o menos.

Aparecerá tanto dispersa como formando gruesas alfombras que cubren el fondo de arena.

El maerl puede formarse por diferentes tipos de algas calcáreas, aquí lo componen dos algas casi idénticas (solo diferenciables al microscopio), que viven entremezcladas.

alga roja Maerl

Alga calcárea que forma gruesas costras rosas sobre las rocas, de entre 3 y 6 cm de diámetro y aspecto quebradizo , generalmente con el borde más pálido e irregular.

Cuando son ejemplares jóvenes tienen una textura más lisa y sus bordes están adheridos a las rocas, pero, a medida que crecen, éstos se hacen más gruesos, se ondulan  y se separan de la roca. Pueden crecer y extenderse a lo largo de espacios amplios, formando estructuras similares a los arrecifes de coral.

Alga calcárea que se diferencia de otras similares, como la "hoja de piedra", por tener un color rosa intenso, casi púrpura, bordeado por ribetes color crema que incluso pueden presentar franjas concéntricas.

Además, en lugar de extenderse formando parches o vivir libremente como el Maerl, crece de una manera más erecta, dando lugar a "voladizos" voluptuosos y  redondeados.

En los individuos que están en época reproductora (invierno y primavera) pueden observarse verrugas esféricas sobre su superficie que contienen las células reproductoras.

Lithothamnion corallioides

alga roja Mesophyllum lichenoides
alga roja lithophyllum incrustans
alga roja Mesophyllum lichenoides
alga roja lithophyllum incrustans

Podemos encontrarlas en las Islas Cíes, en puntos poco profundos como Viños o Fornos. Tambien aparecen en la costa norte, en lugares como A furna o Cala do rei.

Es un alga perenne, que acostumbra a vivir a poca profundidad, incluso quedando expuesta en zonas de intermareal.

Generalmente crecen sobre otras algas coralinas duras, pero puede hacerlo también sobre rocas. Hay que buscar en puntos poco profundos, como Cala do rei.

Es perenne, pero su crecimiento es muy lento, menos de un milímetro al año. Puede alcanzar un tamaño de entre 1 y 3 centímetros, y se amontonan unas sobre otras presentando caprichosas formas onduladas. 

Apenas supera el centímetro de largo y crece muy lentamente (1 mm al año), pero puede llegar a ser muy longevo. Si se realiza un corte transversal, puede apreciarse su edad, ya que cada año genera una nueva capa de tejido.

La característica más llamativa de este alga es que vive sin sujetarse a ningún sustrato, libre en los fondos de arena y fango, lo que, junto con su capacidad para vivir a grandes profundidades, le evita competir con las demás algas que tienen un crecimiento más rápido.

Aparece en puntos próximos al islote Viños en las Islas Cíes formando grandes extensiones, pero puede encontrarse disperso en los fondos de muchos otros puntos, tanto de la costa norte (Punta das ratas y Punta fanequeira) como de la costa sur (zona de Cabo de mar).

El resultado es un alga calcificada de pequeño tamaño y color rosado, que parece un coral en miniatura y que adopta caprichosas formas ramificadas.

 

CAMPOS DE MAERL

Cuando forma grandes concentraciones puede llegar a crear capas de 15 cm de espesor, donde la parte inferior corresponde al maerl antiguo ya muerto y la superficial al maerl vivo. Su estructura forma un laberinto de pequeñas oquedades donde el agua continúa circulando, lo que genera un hogar ideal para la vida más menuda.

En estos campos rosas viven camuflados multitud de animales de pequeño tamaño, como pequeños peces y anfioxos, moluscos o anémonas, y también son zonas de alevinaje (aquellas en las que ejemplares juveniles se desarrollan) de muchas especies conocidas de crustáceos y moluscos (especialmente bivalvos).

De manera que es un rico ecosistema en sí mismo. De hecho, se estima que a su alrededor hay unas 600 especies de animales asociadas y otras 300 de algas. Aunque esta diversidad es estacional, siendo más reducida durante el otoño-invierno.

Esto, junto a su importancia en la regulación del Ph y la acidez del agua, convierte a los campos de maerl en piezas imprescindibles en nuestra ría, que debemos cuidar y proteger.

galería

ALGAS ROJas DURAS 

Jania rubens
Corallina officinalis
Mostrar más

Es un  alga dura y coralina, pero articulada, que forma densas matas de color rosa violáceo. La forma en la que suele crecer es como una bola de densas ramificaciones dicotómicas, cuyas ramas crecen entre 2 y 3 cm.

Típicamente es de color rosa pálido, pero la zona próxima a la base puede tener una coloración más oscura y el tono rosáceo puede blanquearse por la acción del sol cuando crece a escasa profundidad.

Alga coralina muy frecuente en las zonas poco profundas de la ría que forma pequeños arbustos de ramas articuladas.

 

A simple vista podemos observar como está formada por pequeñas piezas ensambladas que crecen a ambos lados del eje central.

De color rosa intenso y con los extremos blancos y redondeados.

alga roja corallina elongata
Jania rubens PA270048b.JPG

Nacen de una base - raíz en forma de disco y pueden alcanzar los 12 cm de largo, aunque su tamaño habitual es mucho menor, en torno a los 2-4 cm.

Aparece en puntos de buceo poco profundo, pudiendo verlas en Viños o A furna. También es posible encontrarlas en las charcas entre rocas que quedan en la playa cuando baja la marea.

Sobre ellas acostumbran a crecer también otras algas rojas duras como las algas liquen.

Viven a poca profundidad, habitualmente sobre otras algas (como la Cystoseira), pero también en campos de zostera e, incluso, son capaces de formar "bolas" libres como pompones de unos 10 cm de diámetro.

Tiene diferentes maneras de desarrollarse. En ocasiones crece dando lugar a formas estilizadas, regulares y dicotómicas, otras veces crece como una masa enredada con ramificaciones retorcidas.

 

Son hermafroditas y, en época reproductiva, las esporas se alinean como rosarios en los segmentos del alga.

Podemos encontrarlas en las Islas Cíes y en charcas de intermareal.

 

ALGAS ROJas BLANDAS 

Asparagopsis armata - Falkenbergia rufolanosa
Chondria coerulescens
Mostrar más

Es un  alga invasora procedente de Nueva Zelanda y Australia que gracias a sus "superpoderes" ha colonizado todo el mundo.

Dispone de largas espinas con forma de arpón en muchas de sus ramas, un mecanismo infalible que les permite engancharse a cualquier objeto flotante y así desplazarse por el mar adelante (eso incluye el traje de neopreno, si se bucea cerca de ellas te llevarás más de una enganchada de recuerdo).

Probablemente la más fácil de reconocer por su llamativo color azul, y, pese a ello, pertenece a las algas rojas.

Crece sobre las rocas, habitualmente a poca profundidad y rodeada de otras algas rojas. Su aspecto es de pequeños filamentos rígidos que se van ramificando.

alga roja azul chondria coerulescens
alga roja arpón Asparagopsis armata
alga roja Falkenbergia rufolanosa
alga roja azul chondria coerulescens
alga roja azul chondria coerulescens

Crecen a poca profundidad y, generalmente, en lugares expuestos a cierto grado de corriente.

Podemos verlas en las Islas Cíes, A furna o Cala do rei.

Los filamentos, flexibles y cartilaginosos, tienen el extremo redondeado y,  cuando están en época de reproducción, los ejemplares femeninos muestran sus estructuras sexuales como pequeñísimos óvalos externos y blancos adheridos.

Cuando empieza a crecer los filamentos aparecen salpicados como pelos, más o menos separados, en una misma roca. Y con el tiempo van formando una mata erecta ramificada de unos 20 cm de diámetro y 5 cm de altura.

Son tan distintas que durante mucho tiempo se creyó que eran especies diferentes.

 

Habitual en puntos poco profundos como Punta Subrido, Viños o A furna. También la podemos encontrar en el intermareal. En ocasiones forma verdaderas plagas que cubren por completo las rocas de los fondos poco profundos o invaden en gran número las playas tras temporales o mareas vivas.

Son capaces de reproducirse vegetativamente, por fragmentación, de manera que cualquier trozo arrancado y transportado a otro lugar dará paso a nuevos individuos.

Además es una especie de rápido crecimiento y capaz de soportar una amplia gama de temperaturas, desde 9º a 25º. Por si esto no fuera suficiente, puede producir sustancias tóxicas que hacen que carezca de depredadores. 

Y aun queda lo mejor, tiene doble personalidad, lo que le ha hecho pasar desapercibida durante décadas. Me explico, la algas, además de reproducirse por fragmentación, pueden hacerlo a partir de un doble  ciclo de reproducción: un ciclo a partir de gametos masculinos y femeninos (reproducción sexual) y otro por esporas (reproducción asexual). Todas las algas alternan estos ciclos de forma sucesiva.

La mayoría de las algas forman individuos iguales con ambas reproducciones, pero las hay que según el tipo de reproducción adquieren formas diferentes. Es el caso de la increíble alga arpón. Cuando se reproduce por gametos es Asparagopsis armata, y crece formando ramos de espigas rojizas con espinas (imagen superior) de unos 30cm de largo; pero la siguiente generación será Faulkenbergia rufolanosa (imagen abajo), y se convertirá en un entrañable pompón amarronado, de apenas un par de centímetros, que recubre las rocas y que cuando se desprende de ellas, se desplaza flotando gracias a su forma.

Chondrus crispus
Plocamium cartilagineum
Scinaia sp.
Mostrar más

Alga de color rojo intenso y carnosa que se ramifica varias veces de forma irregular hasta alcanzar los 15 - 20 cm de alto formando pequeños "matorrales". Las ramificaciones son cada vez más pequeñas, de manera que de los "tallos" más grandes y aplanados van surgiendo bifurcaciones hasta que los bordes adquieren el típico aspecto de cresta de gallo.

Alga de color entre pardo y rojo, de unos 10 - 20 cm que crece de manera muy irregular formando láminas cortas y aplanadas que terminan en lóbulos dobles.

Varia mucho en su forma según el lugar en que se localice. Por lo general de un "tallo" más o menos largo y cilíndrico surgen varias ramas que se van bifurcando de dos en dos (más de 5 veces).

Otro alga roja  y muy llamativa es la de dedos rojos. Crece ramificándose en arbustos que pueden llegar a medir 15 - 20 cm. de alto. Sus ramas alargadas y carnosas acaban bifurcadas en los extremos, que aparecen estrechados en punta.

Generalmente de color rojo o rosa intenso, aunque, a veces, presentar tonos que "tiran" hacia el marrón.

alga roja musgo de irlanda Chondrus crispus
alga roja Plocamium cartilagineum cresta de gallo
alga roja musgo de irlanda Chondrus crispus
alga roja Plocamium cartilagineum cresta de gallo
alga roja Scinaia sp.
alga roja Scinaia sp.

Soportan cierto grado de sedimentación, así que, a veces, las encontraremos con partículas adheridas.

 

Buceando no es raro encontrarse algún ejemplar en puntos de las Islas Cíes, como Muxieiro, aunque también están presentes en otros como Cabo de mar.

Se agarra a las rocas o conchas gracias a un pequeño disco que tiene en la base del talo. Es habitual encontrar arbustos aislados entre otras algas verdes, como ramallos y ulvas, o pardas.

Suele encontrarse a poca profundidad, sobre rocas o en los "tallos" de las laminarias, aunque puede encontrarse hasta 20 m de profundidad.

Son bastante abundantes en puntos de las Islas Cíes como el Islote Viños y a mayor profundidad en lugares como As Raeiras.

Para diferenciarlas de otras variantes de la misma especie se emplea como criterio el número de dientes que tienen en la ramificación final, entre 3 y 4.

Las láminas de este alga están formadas por múltiples capas porosas en las que las iridiscencias podrían actuar como una "protección" a las ondas de luz azules que reflejan.

Es un alga perenne que crece sobre las rocas en el infralitoral, destacamos por su iridiscencias las situadas en el pecio Ivy o en A Furna.

Pueden encontrarse también en la zona intermareal, en las charcas que quedan al bajar la marea (en estos casos puede aparecer en tonos más amarillentos por la exposición al sol).

Cuando la encontramos en la zona intermareal solo presenta su coloración rojiza, pero bajo el agua no es extraño que presente reflejos de color azulado, iridiscencias muy visibles que se han estudiado recientemente. 

¿algas azules?

Pese a su nombre no son realmente algas, sino bacterias. Ni suelen ser azules, sino verdes. Sin duda las más desconocidas, aunque las hayamos visto muchas veces en las playas que visitamos durante el verano.

Las cianobacterias o algas azules son organismos muy simples pero capaces de realizar la fotosíntesis. Las incluimos debido a que existe una especie bastante común en las rocas intermareales que fácilmente podríamos confundir con un alga verde. Se trata de la Rivularia bullata o alga burbuja. Son pequeñas bolas gelatinosas de color verde intenso que abundan durante el verano, ya que es una especie estacional.

Se localiza en las zonas de roca donde bate el agua y parecen pequeñas burbujas desinfladas de poco más de un centímetro que, a menudo, crecen entre las bellotas de mar.

cianobacterias burbuja Rivullaria bullata alga azul
 

PLANTAS

ZOSTERA MARINa

Las plantas marinas tienen una interesante historia evolutiva ya que, aunque aparentemente nos recuerden a las algas, distan mucho de éstas. La vida vegetal surge en el mar, primero aparecen las algas rojas, le siguen las verdes y, por último, las algas pardas; después empieza la vida de las plantas terrestres, como musgos que evolucionan de las algas y se desarrollan hasta llegar a las plantas superiores, las fanerógamas, aquellas que tienen fruto y flores. En un momento dado, allá por la época de los grandes dinosaurios, algunas de estas plantas superiores deciden volver a vivir en el mar.

 

Esto conlleva grandes ventajas, como disponen de verdaderas raíces, son capaces de asentarse en los sedimentos blandos como la arena, donde las algas no pueden (sus rizomas, el equivalente a las raíces de las plantas, no son lo suficientemente fuertes y necesitan superficies duras como las rocas para agarrarse). De este modo llevaron a cabo una gran colonización, extendiéndose y formando las típicas praderas marinas de fanerógamas.

Pero la vuelta al mar también tiene sus inconvenientes, allí no disponen de los insectos polinizadores que faciliten la dispersión de sus semillas, por lo que la reproducción sexual es difícil, sus granos de polen son largos y viscosos para ser transportados por las corrientes marinas y adherirse, pero el éxito es escaso. Esto hace que casi siempre se reproduzcan de forma asexual o vegetativa, lo que tiene un elevado coste, ya que su diversificación es muy pobre.

Quizás nos suene más la posidonia mediterránea, pero aquí también tenemos plantas marinas, muy similares en todos los aspectos e igual de importantes, aunque mucho más desconocidas y, también, desprotegidas. La planta marina que encontraremos en la ría es la Zostera marina, como todas las plantas superiores constan de raíz, tallo y hojas, así como flores y frutos.

 

zostera marina galicia

Se caracteriza por tener unas largas y estrechas hojas de color verde claro, que acaban en una punta redondeada presentan finas nervaduras longitudinales y paralelas. Estas estilizadas hojas miden aproximadamente 1 cm de ancho y entre 20 y 120 cm de largo.

Sus rizomas, de color parduzco, se extienden en horizontal bajo la arena y de ellos parten multitud de finas raíces en todas direcciones, formando un auténtico laberinto subterráneo que les permite fijarse con fuerza al sustrato.

Están presentes todo el año, en sustratos blandos de arena, grava o fango, y, aunque no se dan a grandes profundidades, suelen estar lo suficientemente profundas como para evitar quedar al descubierto. 

zostera marina galicia

Son muchos los motivos que hacen de estas plantas una pieza clave de nuestros fondos. Al igual que las algas son grandes productoras de oxígeno y materia orgánica, e, igualmente, actúan como filtros que absorben y almacenan el CO2. Otra característica importante es que protegen las costas, ya que frenan la erosión al acumular sedimentos finos.

Pero lo que las hace tan importantes es que, como sucedía con los bosques de laminarias (algas pardas) o los campos de maerl (algas rojas), generan ecosistemas de gran biodiversidad en sí mismas, con decenas de especies asociadas.

Sobre ellas se asientan algas, cnidarios, briozoos, moluscos... pero además sirven de alimento para multitud de herbívoros, como los erizos o las liebres de mar, y constituyen importantes zonas de cría. También de sus restos se aprovechan animales detritívoros como los pepinos de mar. La presencia de tanta vida es un reclamo para que ronden los depredadores como grandes peces, pulpos y chocos, incluso es un lugar donde esconderse a descansar para grandes animales de hábitos nocturnos, como las rayas mosaico y las pintarrojas.

Es fundamental dar a conocer estos ricos paisajes y fomentar su conservación, ya que su existencia depende de la presencia de estas desconocidas plantas marinas. Plantas muy vulnerables a la contaminación, a los cambios introducidos en las zonas costeras por construcciones que alteran el paisaje o al uso de técnicas de pesca agresivas e indiscriminadas como el arrastre. Si a esto le añadimos su lenta regeneración, apenas crecen un centímetro al año, nos podemos hacer una idea de la urgencia de su protección.

Se sitúan preferentemente en las zonas medias y externas de la ría. En las proximidades de la playa de Limens, próxima al punto de buceo denominado A furna, podemos encontrar una zona de pradera de zostera que merece la pena visitar y disfrutar. Otra opción es la práctica del snorkel en la playa de bouzas, que también dispone de una zona de zostera.

¿QUÉ PODEMOS ENCONTRAR EN LA ZOSTERA?

galería

Todas las fotografías, textos y vídeos pertenecen a los autores y están protegidos por la Ley de Propiedad Intelectual. No se permite su uso no autorizado.

CONTACTA CON NOSOTRAS 

  • White Facebook Icon
  • White Instagram Icon

13 GRADOS sociedade cooperativa galega sen ánimo de lucro 

© 2020  -   13 GRADOS