Si quieres acceder a los contenidos completos y ver más información sobre como afectan estas amenazas al medio marino y cuales son sus principales causas, échale un vistazo a nuestra versión para ordenador.

 

¿QUÉ es?

Es la alteración de los parámetros del clima provocado por un aumento rápido y significativo de las temperaturas, que se conoce como calentamiento global, y produce cambios en el nivel del mar, en la vegetación, en las dinámicas de los océanos o en la biodiversidad animal. Es decir, repercute de forma notable y generalizada en todo el planeta.

A lo largo de su historia, la Tierra ha sufrido otros cambios climáticos, como las glaciaciones, pero al que nos enfrentamos en la actualidad es muy diferente por dos motivos, 

   - está provocado directamente por el ser humano

   - se produce desproporcionadamente rápido en comparación con los cambios climáticos anteriores.

¿por QUÉ sucede?

                                                     AUMENTO DEL                            AUMENTO                              CAMBIO

                         =========>         DIÓXIDO           =======>      DE  LAS             =====>

                                                       DE CARBONO                         TEMPERATURAS                   CLIMÁTICO

Todos los cambios asociados al clima se producen por el incremento de las temperaturas, que, a su vez, se deben al enorme incremento de dióxido de carbono producido por la industrialización. Desde la revolución industrial, que se inicia en torno al 1750, el crecimiento de la población y de la industria han ido de la mano hasta nuestros días, especialmente a partir de los años 50, y el ser humano ha transformado por completo el planeta en el que vive, hasta tal punto que ya hay quien habla de una nueva era geológica bautizada como el antropoceno. 

ABUSO DE COMBUSTIBLES FÓSILES                                                                      

                          +                       

AUMENTO DE GASES DE EFECTO INVERNADERO 

                          +                                                 

DESTRUCCIÓN DE BOSQUES Y OCÉANOS                                                         

(encargados de crear oxígeno y captar dióxido de carbono)

¿QUÉ consecuencias está teniendo?

La subida constante de las temperaturas medias del planeta es una realidad (de 1906 a 2005 se ha incrementado en 0,74º ) y lo más preocupante es que este aumento se produce de manera exponencial, el incremento de los últimos 50 años dobla al de los 100 años anteriores. Estas subidas ya dejan ver su cadena de efectos en todo el planeta. 

Deshielo : con el incremento de la temperatura las reservas de agua helada Árticas y Antárticas, que refrigeran nuestro planeta, se derriten y menguan cada año ==> todo ese hielo que se ha derretido produce el aumento del nivel del mar.

 

Además, las elevadas cantidades de dióxido de carbono en la atmósfera, que son absorbidas en gran parte por los océanos, están produciendo el  aumento de la temperatura del mar y una acidificación del agua.  Ambos factores provocan la desaparición y el desplazamiento de múltiples especies de algas, plantas y animales marinos. Por ejemplo, la subida de la temperatura del mar está haciendo desaparecer los bosques de laminarias (algas pardas gigantes) de todo el sur de Europa, y la acidificación tiene especial impacto sobre aquellos animales que emplean estructuras calcáreas, lo que incluye a todos los moluscos con concha, crustáceos, corales... ya que descompone sus carcasas.

La mayor temperatura de la atmósfera también produce que haya más cantidad de agua absorbida por ella, haciendo variar la distribución de las lluvias y generando fenómenos meteorológicos extremos , como ciclones, lluvias torrenciales o sequías con más frecuencia.

Todos estos factores afectan notablemente a las especies vegetales y animales que ven alterados o destruidos sus ecosistemas. Son muchas las especies que ya sufren estos efectos, como los osos polares o los corales que forman grandes arrecifes.

¿CÓMO AFECTA A LA RÍA?

El aumento de la temperatura de los océanos es un hecho que afecta a todo el planeta y nuestra ría no es una excepción. Se estima que ha aumentado entre 1 y 1,4 grados en los últimos 40 años, incremento que es más acusado en la época estival. La estación océano-meteorológica situada en el puente de Rande refleja como las temperaturas medias del agua durante el verano han subido casi un grado solamente en un intervalo de 10 años, entre 2008 y 2018.

Este incremento de la temperatura del mar  influye directamente sobre los aspectos oceanográficos responsables de las características únicas de nuestro medio marino. Las Rías Baixas son uno de los ecosistemas más ricos del planeta gracias a los afloramientos costeros que en ellas se producen.

Los vientos del norte empujan hacia fuera las aguas superficiales de la ría, favoreciendo así la entrada de corrientes agua profundas de la plataforma marina. Estas aguas, que llegan de profundidades mayores a los 100 metros, son aguas más frías, están cargadas de nutrientes y ocupan el lugar de las aguas superficiales desalojadas llenando de alimento el interior de las rías. Esta fertilización permite el desarrollo de la gran biodiversidad marina en estas aguas.

Los cambios producidos en el clima, además de elevar la temperatura del mar, están provocando una reducción en los vientos del norte que originan los afloramientos (los estudios recogen una reducción de hasta el 45% de los afloramientos desde la década de los 70´), reduciendo, a su vez, dichos movimientos, con el empobrecimiento que esto supone para toda la vida marina.

Otro efecto del descenso de los afloramientos costeros es la mayor proliferación de las biotoxinas responsables de las mareas rojas, ya que el agua de la ría tarda mucho más tiempo en renovarse. 

Pero si hay un aspecto que refleja claramente estos cambios es el aumento en la aparición de especies que viven en zonas más cálidas, incluso tropicales. En las últimas décadas se han registrado numerosas especies en Galicia, muy lejos de sus áreas de distribución habituales. Especies tanto costeras como de profundidad, en ocasiones como identificaciones más aisladas, pero en otros casos observando también un rápido desarrollo y adaptación de importantes poblaciones, como en el caso del ballesta peixe porco (Balistes capriscus) o del lenguado punteado (Solea senegalensis).  La mayoría de estas especies detectadas recientemente, fueron progresivamente identificadas con anterioridad en puntos más al sur donde tampoco eran habituales, como en el Mar Mediterráneo. Todo esto ha llevado a los investigadores a pensar en una causa global y común como la subida en la temperatura del mar o el descenso de los afloramientos, ambos vinculados al cambio climático.

Igualmente, asistimos a la notable reducción de otras especies que típicamente habitaban nuestras aguas, como la sardina, la lubina o la platija, y han migrado hacia latitudes situadas al norte en busca de temperaturas más bajas. El problema es mucho mayor de lo que podría parecer, ya que cuando una especie se desplaza, también lo hacen con ella los depredadores que la consumen.

La ausencia de barreras físicas en los océanos y su funcionamiento como un todo favorecen este tipo de movimientos. Además, a estas variaciones climáticas y oceanográficas hay que añadir el "factor (sobre)pesca", que acentúa exponencialmente las reducciones en poblaciones de peces de interés comercial.

Desde hace unas décadas se llevan a cabo numerosos estudios e investigaciones para identificar y recopilar nuevas especies de peces, así como sobre los efectos del cambio climático en Galicia. Dejamos estos enlaces para una información más detallada.

https://ecologiaazul.com/2010/09/20/peces-que-llegan-y-peces-que-se-van/

https://siam.xunta.gal/resultados-do-proxecto

¿QUÉ puedo hacer yo?

Cada uno de nosotros es de SUMA importancia para frenar y revertir esta tendencia. Pequeños gestos hacia un consumo más respetuoso con el medio ambiente son de gran importancia para la evolución global del planeta. Podemos aportar mucho tratando de conseguir un consumo lo más consciente posible. REDUCIR los recursos energéticos en nuestro día a día y optar por energías más sostenibles son las claves para combatir el cambio climático.

 

24  PEQUEÑOS CAMBIOS en la rutina cotidiana que te harán contribuir a luchar contra el cambio climático:

 https://es.greenpeace.org/es/que-puedes-hacer-tu/consumo/ahorro-energia/

Esfuerzo vs. impacto positivo. De todos los pequeños gestos que se pueden llevar a cabo ¿cuáles son más efectivos?

No te pierdas este fantástico resumen de actuaciones y su impacto que nos proponen desde el País Vasco:

https://www.ihobe.eus/publicaciones/52-gestos-por-cambio-climatico-2

"Dime qué comes y te diré cuál es tú impacto ambiental" - WWF

https://www.wwf.es/nuestro_trabajo_/alimentos/proyecto_livewell/

Cambio climático, mito o realidad? - SOSTENIBILIDAD PARA TODOS / ACCIONA

https://www.sostenibilidad.com/cambio-climatico/derribando-mitos-cambio-climatico/

para saber más...

 

¿QUÉ es?

Es la captura masiva e indiscriminada de los recursos marinos, de tal manera que no se da el tiempo necesario para que estos se regeneren y se mantenga el equilibrio. Podríamos resumirlo como pescar por encima de nuestras posibilidades.

¿por QUÉ sucede?

La explotación más agresiva de los recursos marinos es la que se realiza para el consumo directo y ha sufrido un incremento exponencial en las últimas décadas debido a la elevada demanda y los avances tecnológicos. Pero los recursos marinos interesan en más tipos de industria de los que imaginamos, por ejemplo, a la harina de pescado para piensos se dedica en torno a un 30% de la producción pesquera.

Son varios los factores que desencadenan una actuación tan destructiva y poco práctica a medio y largo plazo. El cortoplacismo de los intereses económicos y políticos parece ser el motor principal que impulsa y  justifica estas actuaciones. La explotación masiva de los océanos con el fin de obtener los máximos beneficios en el menor tiempo posible ha colapsado la cantidad y calidad de los recursos marinos globales. Pese a ello, aun hoy en día no existe una verdadera regulación pesquera en alta mar (fuera de la aguas adjudicadas territorialmente), de manera que la gran mayoría del territorio marino continúa desprotegido.

Pero existen otras causas. Muchas veces, el desconocimiento del funcionamiento de los ecosistemas marinos lleva a la implantación de medidas de regulación insuficientes o, incluso, contraproducentes, como sucede con el requisito de tallas mínimas en algunas especies. Este desconocimiento también provoca prácticas inadecuadas como el abandono de redes o el uso de técnicas sumamente agresivas como las de arrastre, que como su nombre indica, se llevan por delante todo lo que habita en los fondos.

También el inadecuado consumo que realizamos de estos recursos es un factor clave. La demanda de especies fuera de temporada o en peligro de extinción supone un gran riesgo para el desarrollo o la existencia de estos animales. Si a esto añadimos el elevado y poco selectivo consumo que, en ocasiones, se realiza de los recursos marinos, la amenaza se incrementa y sirve, además, de justificación a algunos gobiernos y sectores pesqueros para perpetuar las malas prácticas.

INTERESES ECONÓMICOS

Y POLÍTICOS

                      +

DESCONOCIMIENTO DEL 

MEDIO MARINO

                      +

CONSUMO INADECUADO Y

MUY ELEVADO DE LOS

RECURSOS

                                                      ELEVADA                                              USO DE TÉCNICAS                      SOBREEXPLOTACIÓN

                      =======>    DEMANDA/CAPTURA       =======>   DE GRAN ALCANCE      =====>                 Y

                                                   DE RECURSOS                                          Y AGRESIVIDAD                                  COLAPSO

¿QUÉ consecuencias está teniendo?

Los océanos no son una fuente inagotable, la captura masiva e indiscriminada de sus recursos, de tal manera que no se da el tiempo necesario para que estos se recuperen y se mantenga el equilibrio, ha provocado el colapso a nivel mundial de multitud de caladeros. La reducción de las cantidades y tallas de las principales especies de interés pesquero hace tiempo que es alarmante. Según la FAO el 80% de los stocks marinos están colapsados o sobreexplotados.

Además, las técnicas a gran escala, como la pesca de arrastre, que se emplean para la captura masiva resultan altamente agresivas para el medio marino. Capturan todo lo que encuentran a su paso sin ningún tipo de selección ni filtro, obteniendo numerosos ejemplares de otras especies y animales que no eran el "objetivo" de captura, y  que se "desecharán" sin más tras ser recogidas.  La pesca de arrastre genera otro "daño colateral" añadido de gran importancia, ya que, al arrastrar literalmente las inmensas redes por los fondos marinos, destruyen a su paso toda la vida que allí se encuentra, en ocasiones, animales tremendamente longevos y delicados, como algunas especies de corales y esponjas. Por otra parte, multitud de redes son abandonadas una vez rotas o no se recuperan cuando se pierden,  generando una importante "pesca fantasma", ya que una vez en los fondos siguen atrapando y arrancando numerosas especies.

Pero la pérdida que genera la sobrepesca no solo afecta de manera drástica a la cantidad y tamaño de las especies de interés comercial, sino que también reduce la biodiversidad. Las especies están interconectadas a través de las cadena tróficas, de forma que, reducir una especie, supone también la reducción de las especies que se alimentan de ésta, y/o el incremento desproporcionado de las especies de las que se alimentaba la especie reducida. Todos estos desequilibrios alteran y empobrecen enormemente la biodiversidad marina y sus ecosistemas.

Otra consecuencia de esta sobreexplotación es el notable incremento de la acuicultura desde los años 90 para tratar de cubrir la demanda de recursos marinos, su aportación ha crecido tanto que en la actualidad consumimos más productos de acuicultura que de captura. Esto añade otro importante problema, tanto alimentario como ecológico, ya que la acuicultura, al menos de momento, está lejos de ser una opción sostenible. Tanto si se realiza en sistemas de mallas situados en el medio marino como en sistemas totalmente artificiales, suponen una serie de problemas, de momento, no resueltos. Dado que son producciones orientadas a fines económicos y buscan la máxima rentabilidad, los espacios acotados recogen una densidad muy elevada de ejemplares, que viven hacinados en tanques (lo que disminuye notablemente su calidad). Son alimentados a base de piensos (hechos con harinas de pescado) o con otros pescados (ya sea capturados para la ocasión o también provenientes de otras piscifactorías), de manera que hay que pescar para no pescar. Además, la mayoría de peces cultivados en piscifactoría reciben tratamientos químicos y antibióticos para prevenir la aparición de enfermedades y parásitos que pudiesen "estropear" el producto, lo que afecta directamente a la calidad de los peces y al consumo humano.

Las jaulas y mallas situadas directamente en ambientes naturales contaminan además las aguas y especies que las rodean, debido a la enorme cantidad de sedimentos que genera en muy poco espacio y a la propagación de las sustancias químicas y antibióticos que la corriente marina transporta de manera natural. 

Todo ello dejando a parte los problemas éticos, que no son pocos.

¿CÓMO AFECTA A LA RÍA?

No cabe duda de que, como en el resto de la costa gallega, en la ría de Vigo la pesca es una actividad de gran valor económico y cultural, de ahí la importancia de asegurarnos su sostenibilidad para poder mantenerla en el futuro. Que la pesca sea sostenible significa que se adapte a las características del ecosistema del que toma los recursos, respetándolo y cuidándolo para garantizar su buena salud. Así ganamos todos, pero esto requiere de un conocimiento/estudio continuado que refleje el estado del medio marino en la ría y su evolución, que se anticipe a posibles problemas derivados de una entorno complejo en el que interactúan factores climáticos, oceanográficos y humanos, así como de una legislación y protección de áreas acorde a los datos que reflejen dichos estudios, como recoge el Marco sobre la Estrategia Marina de la UE.

La realidad actual de la pesca en la ría es bastante diferente. Existen interesantes estudios sobre la necesidad de crear verdaderas Áreas Marinas Protegidas que no se tienen en cuenta, se emplean técnicas agresivas como el arrastre, a menudo no se respetan las cuotas y la pesca furtiva es el pan de cada día.  

El claro ejemplo de la pesca no sostenible en la ría de Vigo es la captura del pulpo. Un caso paradójico, ya que pese al empleo de técnicas artesanales y, a priori, poco intrusivas como son las nasas, supone una captura muy nociva para los cefalópodos. Aquí el problema no está tanto en el cómo, sino en el cuánto. De nada vale que se empleen artes como las nasas si hay tantas que incluso el ferry que lleva los turistas a las Islas Cíes tiene problemas para sortearlas. En algunos casos, de respetar tallas mínimas, profundidades superiores a 10 m o distancias respecto de las personas que practicamos el buceo recreativo ya... ni hablamos.

En la ría tenemos todavía un tesoro que, si sabemos, puede aprovecharse de muchas maneras. Todos deberíamos tener derecho a disfrutar de él. Pescadores, turistas, buceadores, empresarios y políticos debemos buscar un equilibrio que nos beneficie, pero , sobre todo, que beneficie al mar, y hacer un esfuerzo por escucharnos y entendernos. Ahí es donde la opinión y acción ciudadana tiene que intervenir, pero para ello es clave la información rigurosa y plural que permita tener una visión amplia y sin prejuicios de una situación que urge cada vez más abordar.

¿QUÉ puedo hacer yo?

Aunque pueda parecer que es un problema que nos sobrepasa, y que los grandes y necesarios cambios tienen que llevarlos a cabo los gobiernos a través de regulaciones y gestiones de calidad para sustituir la explotación de los recursos pesqueros por una actividad sostenible, lo cierto es que en nuestra mano está gran parte de la solución. Tenemos el poder cambiar estas grandes consecuencias desde las pequeñas pero fundamentales actuaciones a nivel individual. Ya que la explotación depende de nuestra demanda (y no al revés), si cambiamos algunos aspectos de nuestro consumo, la producción/captura tendrá que adaptarse a ella para seguir siendo rentable.

¿Qué significa esto? Si nuestro consumo/demanda de pescados, moluscos y crustáceos es más sostenible, también lo serán sus capturas.

¿Cómo hago más sostenible mi consumo de recursos marinos?

1 - Lo primero limitando la cantidad. Se estima que no es sostenible a nivel mundial consumir pescado más de dos veces por semana, no abusar del consumo de estos recursos es una manera de influir en la reducción de su captura.

 

2 - Consumir pescado de captura frente al de acuicultura siempre que sea posible. En el apartado de las consecuencias de la sobrepesca (un poco más arriba) explicamos los grandes problemas que supone la acuicultura en la actualidad. De momento no es una opción sostenible.

 

3 - También es importante consumir los pescados de temporada, es decir, aquellos que no están en época de reproducción. Respetar los ciclos reproductivos de las diferentes especies supone asegurar su futuro

¿Qué pescado es más sostenible comer hoy?

https://pescadodetemporada.org/

 

 

4 - Igualmente estamos en nuestro derecho de que se nos muestre el etiquetado del pescado que consumimos, lo que nos dará dos claves más para realizar una compra más sostenible: DÓNDE y CÓMO ha sido pescado.

https://bluscus.es/guia-del-etiquetado-del-pescado/

Poder elegir productos provenientes de caladeros cercanos es una manera de potenciar la economía local, pero sobre todo de apostar por artes de pesca más artesanales y respetuosas (asociadas a la pesca de proximidad) y de reducir la huella contaminante que produce el transporte desde lugares más lejanos.

La segunda clave, y aun más importante, es elegir productos obtenidos a través de artes de pesca más sostenibles. Lo que supone, especialmente, evitar el pescado capturado a través de la pesca de arrastre (que destroza los fondos a su paso).

Algunas artes de pesca de más a menos sostenibles serían:

NASAS - CURRICÁN - CAÑA - MARISQUEO A PIE

SON MÉTODOS ARTESANALES Y MENOS DAÑINOS

ARRASTRE

 DEBE EVITARSE SIEMPRE   

 QUE SEA POSIBLE, YA QUE

ES ALTAMENTE AGRESIVA Y

NADA SELECTIVA 

PALANGRE - TRASMALLO 

MENOS SELECTIVOS, PRODUCEN CAPTURAS ACCIDENTALES 

5 - Realizar actividades relacionadas con el turismo marinero también es una manera amena y didáctica de combatir la sobrepesca, ya que son actividades de ocio que nos ayudan a conocer mejor nuestro medio marino y suponen una fuente de ingresos extra para el sector pesquero que participa en ellas (lo que ayuda a compensar las pérdidas de reducir su cantidad de capturas, sirviendo de motivación para estos cambios).

https://bluscus.es/tour/paseo-en-barco-por-las-bateas-de-la-ria-de-arousa-desde-o-grove/

NO SEAS CÓMPLICE DE LA PESCA FURTIVA

Fragmento del artículo " El colapso de la pesca en la ría está próximo" - extraído de La Voz de Galicia

ANTÓN LOIS  - AMIGOS DA TERRA VIGO@TIERRA.ORG 28/09/2015

"Podríamos, para empezar, dejar de mirar para otro lado y asumir colectivamente las cosas que sabemos de sobra, que son muchas repartidas. Por orden aleatorio fijémonos en el simpático jubilado que llega en su lanchita, mostrando orgullosamente sus dos robalizas recién pescadas, mientras dice: «Por dos robalizas no pasa nada». En un tambucho, junto a los aparejos, lleva un capacho con 20 kilos de chocos. El fornido submarinista, que surge de las aguas con el sargo arponeado, mientras dice: «Por un sarguito no pasa nada». Previamente amarró en la punta del espigón una malla con 10 kilos de nécoras que irá a retirar esta noche. O el patrón del barquito que llora amargamente porque no hay una sola sardina en la red, mientras en la bodega lleva dinamita suficiente como para volar el Galiñeiro. O el patrón del otro barquito, que dice cumplir estrictamente sus cuotas y cupos mientras su hija, apenas una niña, pasea por el puerto vigilando que no asomen los inspectores para que no vean que el barco de papá llega a puerto con las bodegas colmadas de especies, tamaños y toneladas ilegales, cosa que saben perfectamente los insuficientes inspectores.

La simpática pescantina de la plaza, esa encantadora señora de confianza, que pone a la vista una variada oferta pero que sabes, clienta de toda la vida, que bajo el mostrador, o en la furgoneta aparcada a la entrada, te tiene reservadas esas cariocas que está prohibido comercializar, aunque lo hace porque claro «las clientas me las piden». Y no te olvides de ti, que las compras aunque, eso sí, argumentando eso tan bonito de que «pues que no las pesquen» o «ya que están». O la mejor excusa: «Ya sé que está mal y no las deberíamos comprar, pero es que están tan ricas?».

Somos, seguramente, amigas o amigos de quienes, con el trasero en pompa, casi todos los días se pasean por los arenales capturando navaja, almeja o berberecho. «Son un puñadito para hacer hoy con arroz, y por un puñadito no pasa nada», dice la simpática señora de las bolsas cargando con cinco kilos de bivalvos en cada mano. En Baiona, tocamos a tres percebeiros furtivos por cada uno legal «tengo que alimentar a la familia», dicen, mientras se lo llevan muerto, sin gasto alguno y como si los hijos de los percebeiros legales, que pagan sus impuestos correspondientes, no comieran. Al fondo están las nasas, en las que también por cada una legal tenemos tres furtivas fondeadas día y noche.

Y mientras tanto los indicadores objetivos siguen cayendo inexorablemente. Mínimos históricos en capturas de pulpo y sardina. Aumento gradual de la temperatura de la ría. Descenso de los períodos de afloramiento marino, con el consiguiente descenso de zooplacton y fitoplacton (es decir, que no hay alimento para los peces). Niveles de contaminación tan elevados que nos imponen una denuncia europea, por mucho que los intentemos camuflar ondeando banderas azules. Se convierte en noticia que los polígonos de bateas estén abiertos, y lo cotidiano es que permanezcan cerrados por las toxinas. No hay semana sin incautaciones de pesca y marisco ilegal. Fraudes en los impuestos por pesca no declarada.

Todo esto lo sabemos; lo estamos viendo todos los días y que levante la mano quien sea tan ingenuo como para no imaginar que el ecosistema de la ría lleva tiempo advirtiendo que su colapso llegaría en cualquier momento. La esperanza absurda era que el colapso le tocase a los que vinieran detrás, pero ya podemos perder la esperanza: la ría no va a aguantar mucho más y nos ha tocado a nosotros solucionar el problema."

para saber más...

 

¿QUÉ es?

Supone introducir sustancias nocivas, que no son habituales, en un determinado ecosistema. Esto incluye las grandes fuentes de contaminación como vertidos industriales, residuos de tratamientos químicos de la agricultura, vaciados y "limpias" de tanques de grandes barcos, plásticos o vertidos de aguas residuales de núcleos urbanos. Pero también gestos más pequeños de los que muchas veces no somos conscientes, la inmensa mayoría de las cremas que empleamos, por ejemplo, contienen microplásticos y sustancias químicas que se acaban diluyendo en el mar y en cada lavadora que ponemos se liberan microplásticos presentes en nuestra ropa.

Todos los vertidos son preocupantes y altamente agresivos para la salud de los océanos y para la nuestra. En la comida que tomamos o el agua que bebemos están ya presentes tanto microplásticos como metales pesados y otras sustancias químicas contaminantes.

Pero la contaminación también puede ser acústica. Las actividades humanas en el medio marino, los motores de los barcos o las plataformas petrolíferas generan fuertes y constantes sonidos que afectan notablemente a la vida y comportamiento de los animales marinos.

¿por QUÉ sucede?

Hasta no hace mucho existía la creencia, o el interés, de que la inmensidad de los océanos podría de alguna manera "diluir" todo lo que les echásemos. Obviamente no es así. En la actualidad la brutal contaminación, que ha ido incrementándose de forma exponencial, se ha hecho tan visible que ya es innegable el daño que estamos causando en el mar. Islas kilométricas de restos de plástico o ballenas muertas con kilos de basura en su interior nos recuerdan a diario la huella destructora que estamos dejando en el valioso océano.

La lista de agentes causantes es casi interminable y siempre está detrás la acción del ser humano. Plaguicidas, sustancias químicas, hidrocarburos, fertilizantes, antibióticos, detergentes, aguas residuales, basura....

Pese a todo ello, aun no parece haber un verdadero interés por parte de los gobiernos de frenar o sustituir acciones altamente contaminantes. Lo que nos deja muy desprotegidos ante esta amenazas pese a los crecientes intentos por parte de la población de hacerles frente.

                                                                      

                                                 

FALSA CREENCIA DE QUE EL MAR

LO DILUYE TODO 

                          +                       

PASIVIDAD POLÍTICA PARA FRENAR

LAS FUENTES DE CONTAMINACIÓN 

                          +

MODELO SOCIAL DE CONSUMO

                                                     VERTIDOS                                         

                      =======>             TÓXICOS                    =======>   CONTAMINACIÓN     

                                              DESCONTROLADOS                                     

¿QUÉ consecuencias está teniendo?

- Acumulaciones de basura plástica que llega a formar islas de kilómetros de extensión. Estos fragmentos, independientemente de su tamaño, son ingeridos por los diferentes animales marinos, intoxicándolos a ellos y al resto de la cadena trófica de manera indirecta. Cuando, por ejemplo un atún se come un arenque que ha ingerido microplásticos, éstos pasan a formar parte del atún y, posteriormente, de quien se coma al atún, ya sea un tiburón o nosotros.

- Acidificación del agua. Ya vimos como con el cambio climático, las grandes emisiones de CO2 a la atmósfera producen este efecto en los océanos. Los vertidos y residuos que se expulsan en el mar generan contribuyen a magnificar este efecto, ya que reducen el Ph en el medio marino. Lo que supone un problema para todos los organismos que viven en él, especialmente para aquellos que forman partes de su cuerpo creando carbonato cálcico, como el esqueleto externo de los crustáceos o las conchas de muchos moluscos.

- Contaminación por metales pesados y otras sustancias químicas, que alteran notablemente los parámetros de "habitabilidad" de los mares, produciendo la muerte de numerosos organismos. Afecta, sobre todo, a aquellas formas de vida que viven fijas a los fondos (bentónicas), como esponjas, corales, anémonas, bivalvos, ascidias, algas, plantas...

Los grandes peces (atún, salmón, pez espada...), al ser el último eslabón en la cadena alimentaria marina, acumulan grandes cantidades de metales pesados. También aquellos animales que se alimentan filtrando sustancias del agua, como los bivalvos (berberecho, almeja, mejillón...)

- Los vertidos de aguas residuales supone un incremento de residuos orgánicos, éstos aumentan los nutrientes para organismos como las algas y plantas (fenómeno conocido como eutrofización) provocando la proliferación desproporcionada de éstas. En ocasiones, se producen proliferaciones tan numerosas que impiden el paso de la luz del sol a capas más profundas del mar, impidiendo el desarrollo normal de la vida. Además, este aumento tan grande en número,  supone un aumento de las bacterias que descomponen dichos organismos, para lo que se requiere un gran consumo de oxígeno. Al reducirse la cantidad del oxígeno en el agua, se hace inhabitable para otras formas de vida como los peces. Las zonas de aguas estancadas o con escasa corriente son especialmente sensibles a este problema.

- Y, por supuesto, la consecuencia final es la muerte de numerosas especies y la desaparición de multitud de ecosistemas marinos, una gran pérdida de biodiversidad que se extiende por todos los océanos, pero que, debido a los vertidos, afecta especialmente a las zonas costeras, que son las regiones de  mayor concentración de especies.

¿CÓMO AFECTA A LA RÍA?

Existen tres fuentes principales de contaminación que afectan notablemente a la salud de las aguas de la ría. Como puerto con una gran actividad, Vigo genera el paso de numerosos y grandes barcos de carga, así como de los cada vez más habituales cruceros, ambos altamente contaminantes debido a las grandes emisiones que producen los combustibles de baja calidad que emplean.

 

Pero el problema no solo viene de fuera. Los vertidos y residuos que generan los núcleos urbanos se echan al mar sin reparos, conteniendo, además de aguas fecales, multitud de sustancias contaminantes presentes, por ejemplo, en detergentes o abonos y pesticidas empleados en la agricultura. Existen depuradoras, pero se estima que, de los millones de litros diarios que se vierten a las aguas de la ría, más de un tercio no se depuran. El problema de las depuradoras viene de largo. Cuando llueve no dan a basto, debido a que no se separan las aguas sucias de las aguas limpias de manantiales, ríos y lluvia. Estas aguas limpias, al perder su curso natural por las construcciones urbanas, acaban en los mismos sumideros que los residuos y saturan las depuradoras que, directamente, vierten las aguas sin tratar al río Lagares y al mar.

Sumemos ahora la basura que generamos y que, directa o indirectamente, acaba en el mar. Cigarrillos, envases, baterías, bicicletas, lavadoras, sí, lavadoras, ruedas de coches... y un largo etcétera con el que no queremos deprimiros.

¿QUÉ puedo hacer yo?

Nuestra mayor arma es tratar de contribuir lo menos posible a esta contaminación. Ser respetuosos con el medio y evitar dejar basuras en los lugares que visitamos. Si queremos ir un paso más allá hay algunas cosas que ayudarán sin duda a frenar estos efectos, como:

 

- Intentar reducir el uso de plásticos, especialmente los de un solo uso

- Participar en campañas de limpieza de playas y/o bosques, o hacerlo también por nuestra cuenta.

- Optar por consumir productos ecológicos, ya que en su cultivo no se emplean pesticidas ni otras sustancias químicas de síntesis que, además de reducir las propiedades beneficiosas de los alimentos, producen la degradación y contaminación de los suelos que acaba por llegar al mar a través de la escorrentía. 

para saber más...

QUÉ SON LOS PRODUCTOS ECOLÓGICOS Y COMO IDENTIFICARLOS  - Ecoagricultor

https://www.ecoagricultor.com/que-son-los-productos-ecologicos/

 

EFECTOS DE LOS BIOCIDAS EN LOS SUELOS  - Kirios de Adrada

http://www.kiriosdeadrada.com/blog/danos-de-los-biocidas-en-la-flora-y-fauna-microbiana-del-suelo/

 

¿QUÉ Es?

La destrucción de ecosistemas y/o de las barreras naturales de la costa en favor de construcciones artificiales. Esto no solo produce la pérdida directa del paisaje y  biodiversidad, también favorece el avance del mar sobre la tierra, independientemente de los cambios habituales asociados al clima y a los temporales.

¿por QUÉ sucede?

Las playas y otros ecosistemas costeros se forman a partir de fenómenos de erosión naturales gracias a los sedimentos de los ríos o la rotura de las rocas. Pero en la actualidad, debido a la gran cantidad de población que se acumula en la franja costera y a su explotación en relación, sobre todo, al sector servicios (hostelería, cruceros, muelles recreativos,...) estos ecosistemas están sufriendo una erosión tan grande que empieza a colapsar.

Cada vez son más las construcciones que sustituyen los paisajes naturales de costa o que se realizan donde antes estaba el mar, e incluso lugares aparentemente tan naturales como las playas han dejado de serlo en muchos casos. Nos hemos olvidado de cómo son realmente las playas, o, incluso, lo desconocemos. La playa es mucho más que una lengua de arena junto al mar, es un ecosistema que incluye diferentes partes, todas ellas igual de necesarias para que exista el equilibrio necesario que la haga perdurar y cumplir sus funciones de protección ante temporales, regeneración de las vertientes de los ríos y hogar de múltiples especies animales y vegetales. En la mayoría de las playas actuales, la zona de dunas elevadas ha sido sustituida por paseos, chiringuitos, hoteles o viviendas, destruyendo una parte fundamental de estos lugares.

Por otra parte, la arena de la playa sigue un ciclo anual natural, retirándose hacia el fondo en invierno y volviendo a la playa seca en primavera. Este ciclo se ve seriamente alterado tanto por las construcciones próximas a la orilla y por la modificación del curso de los ríos, ambas obra del ser humano. De hecho, se estima que el nivel del agua sube un metro al año de media en la costa española, 20 cm son debidos al cambio climático, los otros 80 cm a la acción directa del ser humano. Son cada vez más frecuentes la aparición de "zonas inundables" en localizaciones costeras o la destrucción de paseos y otras construcciones a pie de playa, ya que ocupan el lugar en el que deberían estar las barreras naturales de arena y dunas.

Por ejemplo, la construcción de edificios, casas, espigones o rompeolas impiden que la arena vuelva a ocupar su espacio en la superficie y seguir su ciclo natural, de manera que vuelve al fondo y deja de formar dunas. Cuando se establecen embalses o presas se frena la bajada a la costa de los sedimentos que forman las playas, de manera que se disminuye notablemente la cantidad de arena necesaria para formarlas y que éstas sigan su ciclo de regeneración. 

Desconocimiento de las características

y necesidades de este ecosistema 

 

Uso/abuso que hacemos de las playas

como lugar de recreo

 

Intereses económicos vinculados a

construcciones próximas al mar

 

Aumento de la población que vive

en las zonas costeras

Construcción de presas y embalses

Extracción de áridos

                                                  PÉRDIDA DE                                   DESTRUCCIÓN DE

                                        BARRERAS NATURALES                    LA FRANJA COSTERA              

                      =====>                       +                            =====>                     +

                                           REDUCCIÓN DE LOS                                 PÉRDIDA DE

                                        SEDIMENTOS COSTEROS                      BIODIVERSIDAD                   

¿QUÉ consecuencias están teniendo?

La destrucción de la línea costera para construcciones artificiales destruye los ecosistemas marinos que había en su lugar y esta pérdida repercute directamente sobre toda la vida que existe a su alrededor. Además, este proceso erosivo elimina la defensa natural que antes ejercían las costas, de manera que se producen numerosas inundaciones y, a menudo,  la destrucción de las construcciones artificiales que sustituyeron a esa barrera en la franja costera próxima al mar.

Aunque la consecuencia más grave es la pérdida total de dichas barreras. Si la erosión continua y se mantiene el crecimiento progresivo del nivel del mar, las playas podrían desaparecer. En la actualidad se ha constatado la pérdida de ancho de playa en toda la costa española. La reducción de las barreras naturales hace a las playas aun más vulnerables para seguir perdiendo terreno. De manera que construyendo tanto sobre las codiciadas playas, las estamos haciendo desaparecer.

Diversos estudios, que proyectan en el futuro la evolución hasta ahora de nuestras costas debido a la erosión, apuntan a la posibilidad de que algunas partes de la costa española se queden sin playas en el 2100. La buena noticia es que tenemos tiempo para cambiar las cosas y que cada vez se conoce mejor la problemática de nuestras costas. Esto último es de especial importancia, ya que "parches" como la construcción de rompeolas o los añadidos de arena en las zonas de playa no solo demuestran ser inútiles intentos, sino que incluso pueden ser contraproducentes.

La clave está en permitir que la playa se pueda proteger a sí misma, conservar su espacio y, con él, su barrera natural de dunas, así como restaurar los sedimentos que han dejado de recibir, ambos son los aspectos claves a los que apuntan los expertos. Para ello, es necesaria la implicación de todos, pero especialmente a nivel político se hace urgente un cambio en la ley de costas que proteja de verdad las playas.

¿CÓMO AFECTA A LA RÍA?

En la ría de Vigo es un clásico el "terreno ganado al mar", en realidad, una pérdida irremplazable, donde los casos más sangrantes por sus dimensiones son los de los rellenos de Bouzas y A Lagoa. Quienes tuvieron la suerte de conocer estos lugares antes de quedar sepultados por toneladas de cemento cuentan que eran los dos mayores bancos marisqueros de toda la ría, especialmente Bouzas, con una altísima productividad en moluscos y crustáceos.

Ya no vale lamentarse, eso se ha perdido. Pero aprendamos al menos, porque la amenaza continúa, ya que actualmente se pretende una ampliación del relleno de Bouzas para... oh sorpresa, poder acoger a más cruceros. Aquí sí que estamos a tiempo de hacer algo.

Además, los efectos de esta destrucción no se limitan a los fondos y vida sepultada, son construcciones que alteran las corrientes, la sedimentación y la distribución de la vida a su alrededor. Afectando a un área mucho más amplia de lo que podríamos pensar en un primer momento. De hecho, los rellenos suponen grandes barreras artificiales que desvían las corrientes circulares marinas, dejando las zonas situadas tras ellos sin esta dinámica de regeneración del agua, por lo que son las zonas más contaminadas de la ría al acumular gran cantidad de vertidos.

Los espigones, puentes y otras construcciones que interfieren en la dinámica marina producen un efecto similar al de los rellenos pero a pequeña escala. Interfiere en el curso natural de las corrientes, dejando "zonas muertas" de sedimentación tras ellos, donde se acumula gran cantidad de sustrato que deja de estar en movimiento. Además, transforma zonas que anteriormente acumulaban arena en zonas de erosión, lo que da lugar a la pérdida de los arenales.

Otro aspecto a tener en cuenta es la extracción de áridos. En ocasiones se extraen grandes cantidades de arena de los fondos para regenerar arenales. Esta prácticas, que suponen un doble daño, sobre el fondo que sacan primero y sobre el arenal que "parchean" después, resultan inútiles, ya que la solución a la pérdida de arena en las playas pasa por restaurar su estructura original, no por verter toneladas de arena cada año que el mar volverá a llevarse.

¿QUÉ puedo hacer yo?

Participar a través de alguna asociación u ONG como voluntario o en la denuncia de las construcciones ilegales que se han construido o pretenden hacerlo en las proximidades del mar.

En nuestra ría destacamos la defensa y "reconstrucción" de las playas por la que lleva trabajando la Asociación Fontaiña más de 25 años, y la lucha por el saneamiento de la ría y su conservación que lleva décadas desarrollando la Plataforma pola defensa da Ría de Vigo.

https://es.greenpeace.org/es/trabajamos-en/oceanos/costas/

 

No ser cómplice. Si nadie quisiera una casa, piso u hotel a pie de playa no sería rentable construirlos. 

para saber más...

EUROSION - Estudio sobre la erosión costera en Europa

http://www.eurosion.org/project/eurosion_es.pdf

 

 

A TODA COSTA - GREENPEACE, un análisis sobre el estado de nuestras costas  

https://es.greenpeace.org/es/wp-content/uploads/sites/3/2018/07/A-Toda-Costa-Informe-Ampliado-1.pdf

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